Cada 4 de julio se celebra el Día Mundial del Ebook, una fecha que honra el nacimiento del libro electrónico. Este significativo momento se remonta a 1971, cuando Michael Hart, un estudiante de la Universidad de Illinois, digitalizó la Declaración de Independencia de Estados Unidos y la puso a disposición como un archivo descargable. Esto dio pie al Proyecto Gutenberg, considerado el primer gran repositorio de libros electrónicos en la historia.
Más de medio siglo después, el formato digital continúa ganando terreno en el mercado editorial en México, aunque el libro impreso sigue siendo el favorito de los lectores. De acuerdo con el estudio titulado “¿Quién es el comprador de libros en México?”, elaborado por NielsenIQ BookData y presentado a finales de 2025, el 78.6% de las últimas compras de libros por parte de consumidores fueron en formato impreso, mientras que solo el 21.4% correspondió a formatos digitales. Dentro de este último grupo, el 16.6% se destina a ebooks y el 4.8% a audiolibros. Estos datos reflejan que, aunque el libro electrónico se ha consolidado como una opción relevante, aún está lejos de desplazar al formato físico.
Se estima que en México, 97 millones de personas mayores de 18 años son alfabetizadas, de las cuales 18.1 millones compraron al menos un libro durante el último año, lo que representa el 18.5% de la población adulta. Interesantemente, la mayor parte de los compradores pertenece a la clase media (nivel socioeconómico C), que constituye el 52.9% del total, seguida por el nivel D/E con un 32.9%. Sin embargo, al examinar la penetración por nivel socioeconómico, los hogares A/B lideran en términos de tasa de compra proporcional.
El perfil del comprador es notablemente equilibrado: hombres y mujeres representan cada uno el 50% de quienes adquirieron libros en el último año. Además, se observa que los grupos de edad entre 25 a 34 años y 35 a 44 años son los que más libros compran, mientras que las regiones Centro-Sur, Occidente y Centro-Norte concentran la mayor cantidad de consumidores en el país.
El precio se destaca como el principal incentivo para realizar compras de libros, siendo mencionado por el 64.6% de los encuestados. Otros motivos incluyen el gusto por la lectura (51.8%) y la posibilidad de contribuir al desarrollo profesional o personal (40.4%). No obstante, también indican que los libros son percibidos como caros (52.3%), lo que, junto con la falta de librerías cercanas (41.8%) y la escasez de tiempo para leer (30.1%), se presenta como un obstáculo importante para adquirir libros.
Curiosamente, existe un interés por los libros digitales incluso entre quienes no han comprado en el último año. El 19% de aquellos que no adquirieron libros mencionaron haber descargado libros digitales gratuitos, y un 15% obtuvo archivos PDF sin costo. Esto sugiere una demanda potencial que podría movilizarse hacia mayores compras si se abordan aspectos como el precio y la disponibilidad de formatos digitales.
A pesar del dominio del libro impreso en el gusto de los lectores mexicanos, el crecimiento del ebook y del audiolibro evidencia que la transformación digital está avanzando en la industria editorial. Este proceso, iniciado hace más de cinco décadas con la visión de Michael Hart, sigue ampliando las formas de acceder a la lectura, marcando una era donde la digitalización y la literatura coexisten y se enriquecen mutuamente.
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