Las enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes y la hipertensión, junto con el cáncer, representan una carga significativa para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), con un gasto previsto en atención médica de 101,003 millones de pesos para 2024. Este alarmante dato proviene del Informe al Ejecutivo Federal y al Congreso de la Unión sobre la situación financiera y riesgos del IMSS para 2024-2025.
En la cúspide de estos costos se encuentra la diabetes, que afectará a 3.7 millones de derechohabientes del Seguro Social, con un costo estimado de 38,802 millones de pesos en atención, lo que se traduce en unos impactantes 106 millones de pesos diarios. Justo detrás está la insuficiencia renal, con 33,475 millones de pesos en gastos para el tratamiento de 83,643 pacientes. A su vez, la hipertensión arterial sistémica afecta a 5.5 millones de pacientes, generando un costo de 22,940 millones de pesos.
El IMSS enfatiza que un manejo inadecuado de estas condiciones puede acarrear serias complicaciones, tales como enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares, que aumentan la carga sobre el sistema de salud.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las enfermedades del corazón, la diabetes y los tumores malignos constituyen las principales causas de muerte en México. En este contexto, el cáncer de mama se presenta como la cuarta enfermedad más costosa para el IMSS, con un gasto previsto de 3,284 millones de pesos en atención médica para 56,808 pacientes. Este tipo de cáncer no solo es el más costoso, sino también el que requiere tratamientos prolongados y, por ende, incrementa significativamente los costos del sistema de salud.
A continuación, se encuentra el cáncer de próstata, que costaría al Instituto 1,607 millones de pesos para 32,978 pacientes, y el cáncer cervicouterino, con 894 millones de pesos en gastos para 14,679 pacientes. El IMSS subraya que la atención de estos tipos de cáncer no solo afecta la calidad de vida de los pacientes, sino que también impacta gravemente la situación financiera del Seguro de Enfermedades y Maternidad (SEM), el cual ya enfrenta un déficit considerable.
En 2024, el SEM registró ingresos de 504,101 millones de pesos frente a gastos de 614,480 millones de pesos, resultando en un déficit de 110,379 millones de pesos. Históricamente, este seguro ha enfrentado un déficit creciente que podría alcanzar los 351,813 millones de pesos para el año 2054, un escenario preocupante para la sostenibilidad del sistema de salud en el país.
La magnitud de estos gastos pone de relieve la necesidad urgente de optimizar recursos y mejorar la calidad del servicio para los pacientes del IMSS, así como la importancia de abordar la cuestión de las enfermedades crónicas en un país donde su prevalencia marca un impacto sostenible en las finanzas de la salud pública. La información contenida aquí es reflejo del contexto actual hasta el 12 de julio de 2025.
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