La comunicación entre Claudia Sheinbaum, presidenta de México, y Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha tomado un giro vital en la relación bilateral, convirtiéndose en un canal constante para abordar temas críticos desde noviembre de 2024. Hasta enero de 2026, ambos mandatarios sostuvieron más de diez llamadas telefónicas, centradas en tres ejes fundamentales: migración, comercio y seguridad.
La conversación más reciente tuvo lugar el 29 de enero de 2026, justo antes de la inminente revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que debe formalizarse antes del 1 de julio, fecha en la que el acuerdo cumplirá seis años. Sheinbaum describió el diálogo como “productivo y cordial”, mientras que Trump, a través de Truth Social, calificó la charla como “extremadamente buena” y elogió a la mandataria mexicana, llamándola “líder maravillosa y muy inteligente”.
Este intercambio ocurrió un día después de que Marcelo Ebrard, secretario de Economía de México, se reuniera en Washington con el representante comercial estadounidense. La reunión marcó el inicio de conversaciones formales sobre posibles ajustes al T-MEC. Sheinbaum aclaró que “todavía no hay nada concreto, pero se va avanzando muy bien”, resaltando que Estados Unidos ha presionado para que México aborde lo que denomina “barreras no arancelarias”. Mientras tanto, Trump ha reiterado su intención de buscar cambios al tratado, al que ha calificado de “deficiente”. Es crucial señalar que más del 80% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos, y el T-MEC ofrece protección arancelaria a muchos de esos bienes, siempre que cumplan con las reglas de origen.
En el ámbito de la seguridad, aunque no se anunciaron acuerdos específicos, Sheinbaum mencionó que ambos coincidieron en que la cooperación en este sector marcha bien. Este ha sido uno de los temas más sensibles en sus intercambios. El 12 de enero de 2026, la presidenta mexicana rechazó de plano la posibilidad de permitir la presencia de tropas estadounidenses en el país, enfatizando que la colaboración debe hacerse “con respeto a la soberanía”. Por su parte, Trump ha utilizado el combate al narcotráfico como un argumento político. Sheinbaum, en cambio, sostiene que la cooperación bilateral es posible, pero sin intervención militar directa.
En cuanto a otros temas, la cuestión de Cuba no se tocó en la reciente conversación, a pesar de la presión estadounidense sobre los envíos de petróleo mexicano a la isla. Sheinbaum dejó claro que esos asuntos se manejan por la vía diplomática, manteniendo la postura de ayuda humanitaria de México.
Desde el inicio de estas comunicaciones tras las elecciones estadounidenses, el 7 de noviembre de 2024, se ha creado un canal constante que ha intensificado los contactos en momentos críticos. Las llamadas han abordado tensionantes temas como aranceles en el sector automotriz y siderúrgico, además de cooperación en seguridad y migración. En lo que va de 2026, las conversaciones se han concentrado en el T-MEC y la coordinación en la lucha contra el narcotráfico. Cada vez que surgen presiones sobre aranceles, migración o seguridad, el teléfono entre Ciudad de México y Washington no deja de sonar.
Este giro en las relaciones entre ambos países muestra la importancia de mantener canales abiertos en un contexto internacional complejo, donde la colaboración y el respeto a la soberanía son claves para abordar los desafíos comunes que enfrentan.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2026/01/El-Betis-avanza-por-Alvaro-Fidalgo-75x75.jpeg)
