La situación del movimiento de carga en los puertos de México durante el último año se ha visto notablemente afectada por diversas tensiones globales y cambios en el comercio internacional. La debilidad del mercado exterior, el nearshoring, los conflictos geopolíticos y la incertidumbre arancelaria han provocado una contracción del 8.8% en la movilización de carga, con un total de 248.67 millones de toneladas registradas en 2025, según información de la Secretaría de Marina.
A pesar de que 38 de los 41 puertos del país manipularon carga, las principales terminales experimentaron caídas significativas. Entre las cinco más afectadas están Manzanillo en Colima, que vio una reducción del 6.4% al movilizar 31.35 millones de toneladas; Veracruz, con un descenso del 8.8%, transportando 30 millones de toneladas; y Lázaro Cárdenas en Michoacán, que disminuyó un 6.9%, alcanzando 29.15 millones de toneladas. Coatzacoalcos y Altamira también se vieron perjudicados, con caídas del 19.0% y 9.9%, respectivamente.
Contrario a esta tendencia, pocos puertos lograron un incremento en su movilización de carga. Dos Bocas en Tabasco, Topolobampo y Mazatlán, ambos en Sinaloa, reportaron aumentos, pero su volumen total de carga permanece en cifras relativamente bajas.
Los datos resaltan que el sector del petróleo y sus derivados continuó siendo el más relevante, representando el 35.8% del movimiento nacional, aunque sufrió una caída del 13.4% en comparación con el año anterior. Este descenso se atribuye a una histórica disminución en la producción de este sector crucial.
El comercio exterior también reflejó estos retos. La carga a nivel nacional en altura (que incluye exportaciones e importaciones) se contrajo un 11.6%, mientras que el cabotaje (transporte dentro del país) creció un 3.7%. Este panorama se ha visto influenciado por la política comercial de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, que generó incertidumbre y afectó el flujo de mercancías.
Los principales puertos que manejaron carga de exportación, como Cayo Arcas y Coatzacoalcos, igualmente sufrieron caídas en su actividad, mientras que Altamira y Veracruz experimentaron incrementos en cargas de importación, destacándose frente a un contexto generalizado de declive.
La situación se compone de retos profundos, incluyendo conflictos geopolíticos que complican rutas comerciales y elevan costos logísticos, así como un estancamiento en el consumo mundial que impacta negativamente en la demanda de importaciones hacia México. En este complejo escenario, el nearshoring, donde las empresas optan por acercar sus operaciones a mercados como el estadounidense, añade una capa adicional de cambio que transforma el panorama del comercio.
Los datos analizados reflejan el contexto hasta el 13 de febrero de 2026. Con esta información, es crucial que tanto el sector privado como las autoridades se preparen para afrontar los desafíos actuales y potenciales en las dinámicas de carga y comercio exterior.
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