El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha publicado los datos preliminares de defunciones en México para el período de enero a septiembre de 2025, revelando que se registraron un total de 574,929 muertes. Esta cifra representa una disminución de 40,745 fallecimientos en comparación con el mismo intervalo del año anterior, 2024, cuando se documentaron cifras definitivas.
Del total de defunciones, el 55.9% corresponde a hombres y el 44% a mujeres; en 365 casos no se especificó el sexo de las personas fallecidas. En términos de distribución geográfica, las entidades que presentan las tasas de defunción más elevadas son Chihuahua, con 557 muertes por cada 100,000 habitantes, seguida por Colima (530) y Sonora (515). Por otro lado, los estados con las tasas más bajas son Campeche (314), Tlaxcala (332) y Baja California Sur (352).
Las principales causas de muerte continúan dominadas por enfermedades crónicas. Las enfermedades del corazón lideran estas estadísticas con 135,748 muertes, seguidas por la diabetes mellitus con 80,249 y los tumores malignos que suman 69,172 defunciones. Comparativamente con 2024, las tasas por cada 100,000 habitantes han mostrado una reducción notable: las muertes cardíacas disminuyeron en 7.8 puntos, la diabetes en 3.3 puntos y las enfermedades cerebrovasculares en 1.3 puntos.
Por sexo, las enfermedades del corazón se mantienen como la principal causa de muerte en ambos géneros, pero los hombres también enfrentan un alto riesgo de mortalidad por accidentes, con 21,755 registrados, así como por agresiones, que incluyen homicidios con 18,763 casos. En cambio, entre las mujeres, las principales preocupaciones son la influenza y neumonía, con 12,134 muertes, y las enfermedades cerebrovasculares, que alcanzan las 11,669 defunciones.
Un dato significativo es la marcada disminución de la Covid-19 en las cifras de mortalidad, ya que ha salido de la lista de las diez principales causas, con solo 428 casos registrados para este período, lo que se traduce en una tasa de 0.3 por 100,000 habitantes, notablemente inferior a los máximos alcanzados durante 2020 y 2021.
Estos números resaltan no solo la importancia de seguir monitoreando la salud pública en México, sino también el impacto de las políticas sanitarias y la disponibilidad de servicios médicos en la reducción de muertes. A medida que el país avanza, sigue siendo esencial abordar las enfermedades crónicas que continúan ocupando un lugar preeminente en las estadísticas de defunciones.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


