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Dispositivos USB pierden popularidad ante nuevas tecnologías de transferencia

por Redacciónen TecnologíaTiempo de lectura: 2 min
Dispositivos USB pierden popularidad ante nuevas tecnologías de transferencia
Imagen ilustrativa generada con IA

Los dispositivos USB, comúnmente conocidos como memorias USB, han perdido popularidad frente a tecnologías más modernas para la transferencia de archivos como el correo electrónico, aplicaciones de mensajería y AirDrop. Para archivos más grandes, servicios en línea como iCloud o unidades SSD externas son opciones preferidas. Aunque algunas personas aún conservan archivos en memorias USB por conveniencia o por apego a medios antiguos, es recomendable crear respaldos debido a los riesgos asociados a estos dispositivos.

Las memorias USB, por su tamaño reducido, corren un alto riesgo de daño o pérdida. Es común que se olviden en lugares como la oficina o que se caigan accidentalmente durante viajes. Además, el uso frecuente y el diseño de estas unidades implican una vida útil limitada, ya que las memorias flash tienen un número finito de ciclos de escritura, que suele oscilar entre 10,000 y 100,000 para estos dispositivos. El uso constante reduce gradualmente el espacio útil hasta que la unidad puede dejar de funcionar.

A diferencia de los SSD convencionales, las memorias USB no permiten ejecutar comandos TRIM para recuperar espacio, lo que limita su durabilidad. Otro problema menos frecuente pero posible es la corrupción de datos por la pérdida de carga eléctrica en las celdas de memoria, fenómeno conocido como bit rot. Este daño puede ser causado incluso por rayos cósmicos, aunque la probabilidad es baja, alrededor de un bit por gigabyte al mes a nivel del mar.

Además, aunque las memorias USB no tienen partes móviles, dependen de componentes como conectores y chips controladores que pueden fallar por impactos, corrosión o mala fabricación. El almacenamiento en ambientes húmedos puede provocar contaminación por moho, afectando la integridad del dispositivo.

Para proteger datos importantes, se recomienda la regla 3-2-1: guardar la información en al menos tres lugares, dos de ellos locales y uno en la nube. Algunas personas llevan esta práctica más allá, almacenando una copia en una ubicación diferente o en una caja fuerte resistente al fuego. Aunque esto puede parecer excesivo para el usuario promedio, desastres como incendios o inundaciones pueden ocurrir.

No obstante, no es aconsejable depender exclusivamente de servicios en la nube debido a posibles fallas en la conexión a internet, interrupciones en centros de datos y riesgos relacionados con la seguridad y ética de algunas empresas. Para archivos menos críticos, es suficiente mantener copias en lugares accesibles y fáciles de identificar, como el disco interno de la computadora, aunque lo ideal es contar también con almacenamiento en la nube o en unidades externas SSD.

En caso de que una computadora falle, recuperar archivos puede ser complicado y requerir la extracción física del disco para conectarlo a otro equipo. Por ello, la migración desde memorias USB hacia medios más confiables y la creación de respaldos regulares son pasos recomendados para evitar la pérdida de datos.

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Datos basados en información reportada originalmente por engadget.com.

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