La Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México ha puesto en marcha una estrategia innovadora para el manejo adecuado de residuos orgánicos, centrada en el acopio de árboles de Navidad y flores de Nochebuena naturales. Esta iniciativa, que se desarrolla a lo largo de enero de 2026, tiene como objetivo primordial evitar que estos elementos, típicos de la celebración navideña, terminen en la basura o en las calles, permitiendo su reincorporación a los ecosistemas urbanos de la capital.
Ubicados en bosques urbanos, áreas naturales protegidas y espacios de valor ambiental, los centros de acopio facilitarán que la materia orgánica recolectada regrese directamente a la naturaleza. Esta acción es parte de los esfuerzos continuos de la Sedema por conservar el medio ambiente y promover la restauración ecológica, destacando la importancia del manejo sustentable de los recursos naturales.
Durante todo enero, los capitalinos pueden llevar sus árboles de Navidad y nochebuenas a los puntos habilitados. El material recolectado será transformado en composta y cobertura vegetal, destinado a proyectos de restauración ubicados en Áreas Naturales Protegidas de la ciudad. Para que dicho material sea aprovechable, es fundamental que los árboles y plantas sean entregados sin macetas, plásticos, luces, cables ni otros residuos ajenos a la materia orgánica.
Entre los centros de acopio disponibles se incluyen el Bosque de Chapultepec, el Bosque de San Juan de Aragón, el Vivero Nezahualcóyotl en Xochimilco, y el Área Natural Protegida Bosque de Tlalpan. Estos lugares cuentan con horarios establecidos que permiten a los ciudadanos realizar la entrega de manera cómoda y accesible.
Por ejemplo, en el Bosque de Chapultepec, los interesados pueden acudir de lunes a viernes de 10:00 a 16:00 y los sábados de 9:00 a 13:00. En el Bosque de San Juan de Aragón, las operaciones se llevan a cabo de martes a domingo de 8:00 a 14:00 en diversas puertas de acceso. Cada uno de los puntos de acopio notifica sus horarios específicos al público, garantizando así la correcta disposición de los residuos.
La implementación de esta estrategia no solo contribuye a la reducción de residuos, sino que también fortalece la economía circular al convertir el material orgánico en recursos valiosos para la recuperación de áreas naturales. Con la participación activa de la ciudadanía, se busca crear un entorno más limpio y sustentable, alineado con las metas de conservación ambiental en la metrópoli.
Con este tipo de iniciativas, la Ciudad de México reafirma su compromiso con la sostenibilidad y la protección de sus espacios naturales, promoviendo prácticas responsables entre sus habitantes.
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