Una reciente intervención en Ixtapaluca, Estado de México, ha resaltado la grave problemática del maltrato animal en el país. Una yegua recién parida y su potranca, de apenas unos días de vida, fueron rescatadas tras ser forzadas a trabajar tirando de una carreta abarrotada de basura. La denuncia fue realizada por vecinos de la Unidad Habitacional San Buenaventura y respaldada por la Fundación “Seres Libres”, que contó con el apoyo de autoridades locales para llevar a cabo el rescate.
Los animales presentaban signos evidentes de agotamiento y lesiones ocasionadas por la explotación continua, un fenómeno alarmante que afecta a muchos equinos en condiciones vulnerables. De acuerdo con la legislación mexiquense, el uso de equinos en tareas de recolección de basura se considera un delito de maltrato animal. Esta situación refleja una preocupación mayor por el bienestar de los animales, especialmente aquellos utilizados en actividades donde son propensos a sufrir abusos.
Elizabeth Soto y Renata Valencia, activistas de Seres Libres, documentaron personalmente el estado crítico de la yegua y su cría, quienes estaban siendo maltratadas por recolectores de basura no asalariados. A pesar de haber realizado más de 15 reportes al número de emergencias 911, la respuesta de las autoridades se hizo esperar, lo que genera inquietud sobre la efectividad de los mecanismos de protección animal en la región.
El maltrato animal está penalizado en el Estado de México, donde el Código para la Biodiversidad prohíbe específicamente el uso de equinos en labores de recolección de basura, especialmente en aquellos casos en que los animales se encuentren en condiciones vulnerables. En municipios cercanos, como Nezahualcóyotl y Los Reyes La Paz, las sanciones están siendo endurecidas y pueden incluir multas que oscilan entre cinco mil 428 y 54 mil 280 pesos, arrestos de hasta 36 horas, trabajo comunitario y, en casos graves, penas de prisión de seis meses a cuatro años, además de la inhabilitación para poseer animales.
Después de su rescate, la yegua y su potranca fueron trasladadas para recibir atención veterinaria especializada, y la Coordinación de Bienestar Animal procederá con la denuncia formal por maltrato animal. Este caso ha generado una oleada de indignación en las redes sociales, donde la ciudadanía exige justicia y una respuesta más contundente para prevenir la explotación de animales en el futuro.
La creciente preocupación por el bienestar de los animales en la región es indicativa de un cambio en la percepción social sobre el maltrato animal y la necesidad de implementar medidas más estrictas para erradicar estas prácticas abusivas.
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