La Fundação Bienal de São Paulo ha dado un paso significativo al designar a los brasileños Amanda Carneiro y Raphael Fonseca como los curadores principales de la próxima edición de la Bienal de São Paulo, el evento de artes visuales más grande y de mayor tradición en América Latina, programado para 2027 en el Pavilhão Ciccillo Matarazzo, ubicado en el icónico Parque Ibirapuera.
Amanda Carneiro, quien ha desempeñado un papel destacado como curadora en el Museu de Arte de São Paulo (MASP) desde 2018, también será la organizadora artística de la principal exposición de la Bienal de Venecia en 2024, titulada “Stranieri Ovunque – Foreigners Everywhere.” Esta exposición, a cargo de su colega Adriano Pedrosa, marcó un hito al proporcionar una visibilidad sin precedentes al arte latinoamericano en el ámbito internacional. Antes de su tiempo en MASP, Carneiro trabajó en el Museu Afro Brasil Emanoel Araujo en São Paulo.
Por su parte, Fonseca, originario de Río de Janeiro y actualmente residente en Lisboa, se desempeña en Culturgest, una institución cultural portuguesa con sedes en Lisboa y Oporto. Además, actúa como curador de arte moderno y contemporáneo latinoamericano para el Museo de Arte de Denver y está al mando del Pabellón de Taiwán en la 61ª Bienal de Venecia, que se inaugurará el próximo mes. Entre sus logros destaca haber sido curador principal de la 14ª Bienal do Mercosul en 2025.
La presidenta de la Fundação Bienal de São Paulo, Andrea Pinheiro, subrayó la importancia de esta elección, señalando que se trata de una decisión tomada tras un exhaustivo proceso de selección colectivo, demostrando la existencia de una generación curatorial en Brasil con la visión y experiencia necesarias para mantener la Bienal en el centro del debate artístico contemporáneo.
Esta selección también refleja la influencia de la edición anterior, que tuvo lugar en 2025 bajo la dirección del curador camerunés Bonaventure Soh Bejeng Ndikung. Este evento, titulado “Not All Travellers Walk Roads – Of Humanity as Practice,” se centró en África y sus múltiples diásporas, resultando en una representación notablemente limitada de artistas brasileños y latinoamericanos en general. Este giro ha suscitado el deseo de retornar a un enfoque curatorial brasileño más enfocado.
Carneiro expresó su honor por la designación, reconociendo a la Bienal como una de las plataformas más relevantes para el arte contemporáneo. Asimismo, destacó su emoción por colaborar con artistas de São Paulo, ciudad que siente como su hogar, para llevar a cabo sus proyectos. Fonseca recordó con nostalgia su primer viaje a São Paulo para asistir a la 27ª edición de la Bienal en 2006, y afirmó que ocupar la curaduría principal 20 años después supera todas sus expectativas.
Fundada en 1951, la Bienal de São Paulo ha evolucionado desde un modelo inspirado en el de la Bienal de Venecia hacia formatos de exhibición más impulsados por la curaduría. La Fundação no solo organiza esta importante exhibición bianual, sino que también gestiona el Pavilhão Ciccillo Matarazzo, obra del reconocido arquitecto Oscar Niemeyer, clasificado como patrimonio histórico y la representación brasileña en la Bienal de Venecia, donde este año estarán presentes artistas como Rosana Paulino y Adriana Varejão.
Con la mirada puesta en el futuro, la Bienal de São Paulo promete un enfoque renovado y diverso, reafirmando su relevancia en el panorama artístico internacional.
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