El Sevilla FC comenzó la temporada 2026/27 con un reencuentro afortunado en la primera fecha del campeonato, logrando una victoria significativa contra el Rayo Vallecano. No ganaba en este inicio de temporada desde la 2021/22, cuando alcanzó el triunfo ante el mismo rival. En un encuentro que se caracterizó por su intensidad y sufrimiento, los nervionenses, tras un inicio complicado, lograron remontar el marcador gracias a dos penaltis convertidos por Guridi y Peque, luego de que Álvaro García abriera la cuenta a favor del Rayo con un gol temprano.
Los primeros minutos marcaron un claro dominio del Rayo, que hasta parecía estar a punto de duplicar su ventaja. Sin embargo, la falta de contundencia y una destacada actuación del Sevilla, que mejoró notablemente con los cambios, terminaron por revertir la situación. En el primer tiempo, el error de Sangante fue crucial; la pérdida de balón en el borde del área permitió a García marcar a puerta vacía. Este inicio desalentador para los sevillistas parecía presagiar un desafío monumental.
Luis García Plaza, al frente del Rayo, optó por una formación que combinaba fichajes y jóvenes canteranos, incluyendo a Iglesias, Sangante y Guridi. Por otro lado, el Sevilla necesitaba urgentemente estabilizar su rendimiento, ya que la falta de imaginación y creatividad fue evidente durante gran parte del encuentro. Los intentos de Nico Guillén por dar pausa al juego fueron insuficientes ante la presión alta del rival.
A medida que avanzaba el partido, el Sevilla comenzó a mostrar signos de vida. El colectivo nervionense se reactivó tras el medio tiempo y fue entonces cuando llegaría la primera acción polémica: un penalti cometido por Batalla sobre Isaac, que inicialmente no fue sancionado. Sin embargo, tras la revisión del VAR, el árbitro rectificó su decisión y concedió la pena máxima, que Guridi convirtió con precisión.
El partido continuó con un ritmo vertiginoso y la llegada del debut de Robbie Ure, que aportó una nueva energía al Sevilla. A pesar de estar en desventaja numérica tras la expulsión de Kike Salas, el equipo se mantuvo firme, logrando otra oportunidad clave que culminó en el segundo penalti del encuentro. Peque, ante la presión, tomó la responsabilidad y ejecutó con calma, dándole al Sevilla una victoria muy necesaria.
Con este resultado, el Sevilla se aferra a la esperanza de una temporada renovada. Los próximos desafíos serán cruciales, pues necesitarán reforzar su plantilla para cumplir con sus aspiraciones en un contexto donde aún persisten las dudas. Un inicio de temporada con matices y posibilidades, que deja a los aficionados expectantes ante lo que pueda deparar el futuro.
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