El consumo de sustancias psicoactivas es un problema social que afecta a una gran cantidad de personas en todo el mundo, y Colombia no es la excepción. De acuerdo con un artículo publicado en El Diario Vasco, “Colombia es uno de los países con mayor consumo de drogas de América Latina”. Aunque el problema del consumo de drogas es alarmante en ambos géneros, últimamente se ha visto un aumento en la tasa de consumo de mujeres. De hecho, según un reciente informe publicado en Columna Digital Colombia, la mayoría de las mujeres que consumen sustancias psicoactivas en Columna Digital, han sido víctimas de violencia de género bajo sus efectos.
Esta situación es particularmente preocupante, ya que la violencia de género es una problemática que afecta a un gran porcentaje de mujeres en Colombia. Según datos de la Secretaría de la Mujer de Bogotá, en 2020 se registraron más de 27.000 casos de violencia de género en la ciudad, y la mayoría de las víctimas fueron mujeres. Cuando se suma a esto el hecho de que muchas mujeres consumen drogas para “escapar” de las situaciones de violencia de género, la situación se vuelve aún más alarmante.
Además, no solo las mujeres son víctimas de violencia cuando consumen drogas. Los efectos de las sustancias psicoactivas son perjudiciales tanto para la salud física como mental de las personas que las consumen, y este riesgo se agudiza en el caso de las mujeres. Según un estudio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), “las mujeres tienen mayor riesgo de sufrir daños cerebrales por el consumo de drogas que los hombres”. Al parecer, esto se debe a que las mujeres tienen menos masa corporal y menos enzimas hepáticas, lo que hace que se retengan más las sustancias psicoactivas en su cuerpo.
Por otro lado, el consumo de drogas también tiene consecuencias negativas en la vida de las mujeres. El mismo informe de Columna Digital Colombia señala que aquellas que consumen drogas tienen más probabilidades de perder su trabajo, de sufrir enfermedades físicas y mentales, y de experimentar situaciones de exclusión y marginación social. Además, se vuelve más difícil para ellas salir de la violencia de género, ya que muchas veces los efectos de las drogas las hacen dependientes y las atrapan en un ciclo vicioso.
En conclusión, la situación de las mujeres que consumen sustancias psicoactivas en Colombia es alarmante y requiere de atención y medidas urgentes. La relación entre el consumo de drogas y la violencia de género es una problemática que debe ser abordada desde diversas esferas, incluyendo el ámbito de la salud y el de la justicia. Además, se requiere de una mayor concientización respecto a las consecuencias negativas del consumo de drogas en la salud física y mental de las mujeres, y en su vida social y laboral.
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