Una serie de retrasos y cambios en las rutas de vuelos en los aeropuertos de Moscú han impactado a miles de viajeros, tras un nuevo ataque con drones por parte de Ucrania. Esta situación se ha intensificado justo días antes del importante desfile del Día de la Victoria, un evento significativo para el presidente Vladímir Putin, generando caos en el espacio aéreo moscovita por tercer día consecutivo.
Según la Asociación de Turoperadores de Rusia, varios aeropuertos han sido cerrados y aproximadamente 350 vuelos se han visto comprometidos, afectando a al menos 60.000 pasajeros, muchos de los cuales permanecieron atrapados a bordo de los aviones durante horas. La Agencia Federal de Transporte Aéreo de Rusia también ha señalado retrasos en los vuelos a lo largo del centro del país, explicando que los aviones llegan tarde a sus aeropuertos de destino.
Las autoridades rusas informan que han derribado drones ucranianos en las cercanías de Moscú, complicando todavía más la situación aérea. Este desorden ha llegado al punto de alterar incluso los planes de importantes dignatarios, como el presidente serbio Aleksandar Vučić, cuyo avión tuvo que desviarse a Bakú, capital de Azerbaiyán, debido a amenazas en el espacio aéreo ruso.
En días recientes, se ha reportado que Lituania y Letonia han negado el paso por su espacio aéreo a un vuelo de Vučić en camino a Moscú para el desfile, invocando razones de “sensibilidad política técnica y diplomática”. Polonia y Lituania también han tomado decisiones similares respecto a otros líderes europeos que planeaban asistir, lo que ha complicado la asistencia y provocando incertidumbre.
Estonia ha declarado que tampoco permitirá que los vuelos relacionados con el desfile sobrepasen su espacio aéreo, subrayando su oposición al evento y reafirmando que no quieren contribuir a la propaganda rusa en medio del conflicto en curso.
En un intento por asegurar el desfile, el Kremlin ha anunciado un alto el fuego unilateral desde el jueves hasta la medianoche del domingo, instando a Ucrania a seguir este ejemplo. Sin embargo, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha desestimado esta propuesta, considerándola una táctica para disminuir el aislamiento internacional de Rusia y favorecer el evento de celebración en Moscú. Zelenski ha enfatizado que Ucrania no puede garantizar la seguridad de los funcionarios extranjeros que planeen asistir.
A medida que avanza el conflicto, el miércoles por la noche, Rusia lanzó un ataque masivo con misiles y drones contra Kiev, resultando en dos muertos y varios heridos, incluyendo a cuatro niños. Esta alarmante escalada destaca la tensión persistente en la región en un contexto marcado por la agitación política y militar en Europa. La situación sigue en evolución, y es vital estar atentos a los desarrollos en los próximos días.
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