La etapa de La Vuelta 2026 se adentró en su territorio decisivo sin prevenciones, como un asalto enérgico a la carretera. Tras la meticulosidad de la contrarreloj, el pelotón se preparó para el desenlace en las abruptas pendientes de Peñas Blancas. Con 210 kilómetros de recorrido, la batalla comenzó desde el primer instante; no hubo descanso, ni escapadas fáciles, y los ciclistas partieron de Vélez-Málaga sintiendo que cada pedalada podría ser la última.
Enric Mas se presentaba en una posición favorable, habiendo reducido su desventaja con Primoz Roglic a solo 33 segundos en Jerez. Con una ventaja de 1:37 en la general, su equipo, Movistar, tenía la misión de controlar la carrera sin desgastarse en exceso. Desde los primeros kilómetros, se avivaron los intentos de escapadas, asegurando que la competencia se mantuviera feroz. Nombres como Leknessund, Kruijswijk y Carapaz se comparaban en un sinfín de movimientos, creando un caos controlado a lo largo de la jornada.
Los puertos de Las Abejas y El Viento intensificaron la lucha, con Carapaz lanzando ataques que instaron a Roglic a reaccionar. Sin embargo, el equipo alemán, aunque intentó incrementar el ritmo a diez kilómetros de meta, no logró fragmentar el grupo de favoritos, que seguía compacto y observante.
Mientras tanto, una fuga se formaba hacia Peñas Blancas. Dunbar, Gloag, Buitrago y Berrade se destacaron mientras el pelotón mantenía la presión. Con 18,8 kilómetros al 6,5% de pendiente, llegar a la cima se convirtió en un dilema; Buitrago lanzó su ataque a 1,9 kilómetros de la meta, pareciendo estar al borde de la victoria.
Pero Ed Dunbar no se rindió y, tras una esforzada persecución, alcanzó a Buitrago en los últimos metros, superándolo de manera sorpresiva. Así, el triunfo se definió de forma dramática, proporcionando una mezcla de emociones para ambos ciclistas.
Mientras tanto, la lucha por la general continuaba. Mas, Roglic, Gall, y otros afrontarían el final con una presión palpable, donde cada segundo contaba. Roglic intentó sacar ventaja a falta de dos kilómetros, pero no logró el impacto deseado, mientras la vista se tornaba hacia la hermosa Granada, que ahora se asomaba tras la esquina. Esta etapa no solo dejó un ganador en la línea, sino que también redefinió las dinámicas de la competencia en la general, haciendo eco de una batalla tenaz entre los mejores del ciclismo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


