Marcelo Ebrard, el secretario de Economía de México, ha calificado como “injusta” la reciente decisión de Estados Unidos de aumentar los aranceles al acero y aluminio, llevándolos del 25 % al 50 %. Esta medida, según Ebrard, perjudica no solo a México, sino también a la economía estadounidense en su conjunto.
Ebrard anunció su intención de presentar argumentos ante las autoridades estadounidenses para solicitar la exclusión de México de esta política arancelaria, siguiendo el precedente del Reino Unido. “No creo que esto se sostenga en el tiempo, ya que el impacto económico es considerable”, afirmó Ebrard al llegar a un evento en Ciudad de México.
Además, enfatizó que la medida carece de sentido dado que EUA mantiene un superávit comercial con México en este sector. “No tiene lógica aplicar un arancel a un producto donde tienes superávit; normalmente se aplica cuando hay un déficit”, subrayó. Este aumento en los aranceles también podría tener repercusiones negativas en sectores clave, como el automotriz, la construcción, la metalmecánica y la electrónica, tanto en México como en Estados Unidos.
Ebrard recordó que Estados Unidos ya había implementado un arancel del 25 % al acero mexicano, lo que significa que la nueva medida incrementará de manera significativa la presión arancelaria sobre el país. El secretario también auguró que Estados Unidos podría revisar esta política, considerándola contraproducente para su propia economía.
En su próximo encuentro en Washington, Ebrard reiterará la importancia de que México reciba un trato equitativo, aludiendo a la exclusión que se otorgó al Reino Unido. Los países más afectados por esta subida arancelaria incluyen, además de México, a Canadá, Brasil, Corea del Sur y Vietnam en lo referente al acero, así como a China, que es uno de los mayores proveedores de aluminio.
Esta situación, de acuerdo con Ebrard, demanda una atención especial, ya que el presidente estadounidense ha afirmado que los gravámenes han contribuido a estabilizar los precios del mercado interno, aunque aún no son suficientes para fomentar la producción que el país necesita.
Con la creciente tensión en el comercio internacional, el desarrollo de este asunto será crucial para las relaciones económicas entre México y Estados Unidos, y para las industrias involucradas en estas importaciones. Ebrard se prepara para abogar por un enfoque más justo, en busca de un equilibrio comercial que beneficie a ambas naciones.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


