La economía mexicana se enfrenta a un panorama desafiante, como sugieren los recientes datos de los indicadores IMEF de junio, que abarcan tanto el sector manufacturero como el no manufacturero. Según el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), los indicadores avanzan en un contexto donde la economía parece carecer de un impulso robusto, manteniendo un diagnóstico de debilidad persistente.
El Indicador IMEF Manufacturero, a pesar de un aumento de 0.3 puntos, se sitúa en 47.8, todavía dentro de la zona de contracción. Este nivel, persistente durante quince meses, sugiere un estancamiento en la actividad industrial. Los componentes clave de este índice, que incluyen nuevos pedidos (45.3), producción (46.7) y empleo (44.4), reflejan esta falta de dinamismo, evidenciando que el debilitamiento no se limita a un solo segmento de la industria.
Por el lado del Indicador No Manufacturero, la situación tampoco es alentadora. Este índice cayó a 48.7, un descenso de 1.1 puntos que refleja una continuada contracción en el sector de servicios y comercio, acumulando ya siete meses en esta tendencia negativa. La serie tendencia-ciclo se mantuvo en pausa, cerrando en 49.0, lo que refuerza el desafío que enfrenta el sector ante un panorama económico complejo.
Es importante resaltar que, aunque los primeros datos del segundo trimestre han mostrado ciertas mejorías, la economía se encuentra en un 1.5% por debajo de los niveles alcanzados en el mismo mes del año anterior. El IGAE de abril mostró un crecimiento mensual de 0.5%, destacándose mejor en minería, manufacturas y servicios, pero persiste la preocupación por la desaceleración general.
En el ámbito del comercio exterior, la balanza comercial de mayo evidencia un crecimiento de 1.8% en exportaciones no petroleras, inferior al promedio previo del 4.9% anual. Las importaciones también han perdido ritmo, especialmente en consumo no petrolero (-8.1% anual) y capital (-15% anual), lo que podría señalar un debilitamiento en el consumo y la inversión a futuro.
Respecto a la inflación, las cifras más recientes apuntan a una tendencia al alza, con una tasa general de 4.4% anual en mayo, y 4.1% en el índice subyacente. Esta situación invita a analizar las políticas económicas que podrían abordar estos desafíos, dado que la perspectiva a corto plazo no se perfila como favorable.
La información presentada corresponde a datos del 2025-07-01, y el contexto económico puede haber evolucionado desde entonces. Por lo tanto, es esencial mantenerse informado sobre los próximos indicadores y tendencias que podrían influir en la economía mexicana.
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