El Departamento de Estado de Estados Unidos publicó este jueves la denominada ‘Lista Engel’, una relación de 55 funcionarios del llamado ‘Triángulo Norte’ de Centroamérica. A los que Washington señala por actos de corrupción, obstrucción de la justicia o por debilitar la democracia y a los que puede sancionar con restricciones de visas o congelamiento de cuentas en Estados Unidos, entre otras medidas.
La lista incluye a 14 funcionarios salvadoreños, entre ellos siete colaboradores cercanos del presidente Nayib Bukele, como su ministro de Trabajo, Rolando Castro, su jefa de Gabinete, Carolina Recinos, o su exministro de Justicia y Seguridad Pública, Rogelio Rivas. Además, hay 20 guatemaltecos, entre ellos el expresidente Álvaro Colom (2008-2012) señalado de corrupción por anomalías en una contratación de transporte público; también está el magistrado de la Corte de Constitucionalidad, Néster Vásquez, y los excandidatos presidenciales Mario Estrada y Alejandro Sinibaldi. Con más señalados es Honduras. En el listado aparecen 21 personas de esa nacionalidad, entre ellas el expresidente Porfirio Lobo (2010-2014). Acusado de recibir sobornos del grupo del narcotráfico Los Cachiros, y la ex primera dama Rosa Elena Bonilla y más de una docena de diputados.
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La Administración de Joe Biden ha vinculado su plan para frenar la migración irregular de Centroamérica a la lucha anticorrupción. “Las acciones que socavan el Estado de derecho y la democracia en Guatemala, Honduras y El Salvador y sus repercusiones en la vida de la gente de estos países contribuyen a la migración irregular y a la desestabilización de sociedades completas”, ha dicho el secretario de Estado Antony Blinken en el comunicado en el que ha hecho pública la lista. El Congreso ya tiene el listado que se elaboró en cumplimiento de una ley aprobada en diciembre pasado.
Los señalamientos que hacen a las personas incluidas en la lista van desde actos de corrupción y fraude hasta tratar de usar sus influencias para las designaciones de los altos tribunales o del debilitamiento de la democracia en beneficio político propio. En el caso de uno de los sancionados salvadoreños, se le acusa de “facilitar la influencia maliciosa china en las elecciones”. Según el texto del Departamento de Estado, algunos de ellos, además de haber sido incluidos en la lista. Se les ha dirigido al programa de sanciones Magnitsky “por estar implicados en actos significativos de corrupción”.


