Entre Daniel Martínez y Egan Bernal hay apenas un año y tres meses de diferencia. Poco en términos de edad. Mucho si tenemos en cuenta la trayectoria que cada uno ha trazado para llegar a la cima del ciclismo mundial. Egan – nacido un 13 de enero, el mismo día que Marco Pantani -, es un portento de la naturaleza, un talento único que, al igual que muchos de los campeones precoces, no necesitó escalas ni procesos prolongados para convertirse en leyenda. La suya fue una transición rauda, arrolladora y sin límites en la que ya cuenta 12 títulos (es el único ciclista en la historia capaz de lograr Vuelta a Suiza, París Niza y Tour de Francia en la misma temporada) con solo 24 años y tres temporadas completas en el WorldTour, todas bajo el mando del Team Ineos Grenadiers, que en tiempos de dominio anglosajón del Sky, decidió darle un vuelco a su filosofía fichando al ciclista latinoamericano más promisorio de la élite mundial.


