Una pitón reticulada de 4,5 metros y aproximadamente 50 kilos, conocida como Jodie Foster, ha logrado recuperarse de un cáncer en la mandíbula gracias a un tratamiento innovador sin precedentes en serpientes. Este caso, que se ha vuelto particularmente atractivo para la comunidad veterinaria y científica, fue reportado por Chester Zoo, donde la serpiente reside.
El diagnóstico original reveló la presencia de un fibrosarcoma en la mandíbula de Jodie. Después de una primera operación, la lesión dejó de estar controlada y comenzó a invadir el hueso, complicando su capacidad para alimentarse. La situación exigió un enfoque más agresivo: tras colaborar con especialistas en oncología veterinaria, el equipo ideó una combinación de cirugía y electroquimioterapia, tratamiento que, hasta donde se sabe, no ha sido previamente aplicado a serpientes.
La complejidad del procedimiento requirió adaptar el quirófano, que no contaba con una mesa de operaciones adecuada para un animal de su tamaño. Para ello, se unieron dos mesas, creando un espacio suficiente para realizar la cirugía. Durante la operación, que duró 90 minutos, se buscó mantener estable la temperatura corporal de Jodie, crucial debido a que estas serpientes son ectotermas.
Al proceder, se realizó una hemimandibulectomía, es decir, la extracción de parte de la mandíbula afectada, lo que ayudaría a crear un entorno propicio para combatir posibles restos tumorales. Posteriormente, la electroquimioterapia se implementó, combinando el fármaco bleomicina con impulsos eléctricos que aumentan la permeabilidad de las células tumorales, facilitando así la absorción del medicamento.
A pesar de la gravedad de su condición y el tratamiento poco convencional, los resultados han sido prometedores. Meses después de la intervención, los veterinarios realizaron una revisión que no mostró signos de reaparición del tumor. Jodie ha recuperado su apetito y su capacidad para capturar y tragar alimento, lo que es crítico para su especie.
Expertos en oncología, como Jose Alvares Picornell de la Universidad de Liverpool, han señalado que esta terapia se está convirtiendo en una opción viable dentro del campo de la veterinaria, y han abogado por documentar formalmente el procedimiento para que otros profesionales puedan replicar la experiencia en casos similares.
Mientras tanto, Jodie Foster continúa desarrollándose sin evidencia de recidiva del cáncer, explorando su recinto y mostrando un comportamiento normal. La historia de esta pitón no solo resalta la valentía del equipo veterinario que trabajó en su caso, sino que también abre caminos para tratamientos futuros en animales afectados por cáncer, resaltando la importancia de la investigación y la innovación en el cuidado de la fauna silvestre.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


