La reciente detención de Jesús Manuel “N”, conocido como El Bebo, ha sacudido el escenario del crimen organizado en México. Este individuo, señalado como operador financiero de Los Metros, una de las facciones del histórico Cártel del Golfo, fue capturado durante operativos realizados los días 24 y 25 de septiembre en los estados de Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas. El Bebo ya contaba con una orden de aprehensión federal relacionada con delitos de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Los operativos no solo resultaron en la captura de El Bebo; también llevaron a la detención de tres personas y la inmovilización de una impresionante cantidad de bienes. En total, las autoridades llevaron a cabo 19 cateos, asegurando 13 inmuebles, cuatro tanques de cisterna, dos aeronaves, 50 vehículos, 107 remolques cisterna, así como 84 tractocamiones y 49 camiones recolectores de basura. En la operación se confiscó también un notable volumen de metanfetamina, cartuchos y aproximadamente 500,000 litros de combustible. Sin embargo, los detalles sobre la forma en que se distribuían estos bienes y el rol específico de los camiones de basura aún no se han esclarecido.
Los Metros, a menudo considerados una facción casi desaparecida, son parte de un cártel que tiene sus raíces en el contrabando durante la década de 1930. El Cártel del Golfo, fundado en Matamoros, Tamaulipas, se convirtió en una potencia del narcotráfico en los años 80 bajo la dirección de Juan García Ábrego. Su sucesor, Osiel Cárdenas Guillén, fue responsable de la creación de Los Zetas, su brazo armado, al reclutar a exmilitares. La captura de Cárdenas en 2003 y su extradición a Estados Unidos en 2007, así como la eventual separación de Los Zetas, llevaron a una intensa lucha por el control del noreste de México.
Aunque el Cártel del Golfo ya no opera como una entidad unificada, sus facciones –Los Metros, Los Escorpiones y Los Ciclones, entre otros– demuestran que sus redes y rutas han sobrevivido. La DEA ha identificado a Los Metros y Los Escorpiones como las facciones más poderosas, mientras que otras organizaciones también son reconocidas por su actividad delictiva. Según reportes, Los Metros han establecido una alianza con el Cártel Jalisco Nueva Generación, facilitando el tráfico de drogas hacia Estados Unidos y proporcionando recursos logísticos como cruces fronterizos y el acceso al puerto de Altamira.
La captura de El Bebo resalta la persistencia de una facción que, a pesar de los cambios en su liderazgo, sigue teniendo una fuerte presencia en diversas regiones. No se debe subestimar la capacidad de estas organizaciones para adaptarse y continuar operando sus redes criminales, lo que pone de manifiesto la complejidad del crimen organizado en México. El Cártel del Golfo, aunque fragmentado, aún conserva una notable capacidad para llevar a cabo multimillonarios negocios ilícitos.
La situación actual revela que, aunque algunos cárteles pierdan a sus líderes más notorios, no desaparecen por completo. En cambio, se disipan y evolucionan, creando un panorama criminal que continúa afectando la seguridad en el país.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


