El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de ley de libertad sexual, conocida popularmente como ley de solo sí es sí. Esta norma, que iniciará previsiblemente en septiembre su recorrido parlamentario, busca garantizar que cualquier víctima de violencia sexual sea acompañada durante todo su recorrido en los tribunales y tenga acceso a una “reparación integral”. La futura ley plantea un cambio de paradigma al poner todo el peso de la existencia o no de delito en el consentimiento de las mujeres, definido por primera vez en España, y no tanto en la actitud (de resistencia, oposición o pasividad) de las víctimas. La ministra de Igualdad, Irene Montero, lo resumió así: “El objetivo es claro, que ninguna mujer se sienta sola”. La ministra portavoz, María Jesús Montero, subrayó que “supone un avance decidido en la protección integral de las mujeres”.
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La futura Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual impulsará una recogida oficial de datos para “hacer visibles estas violencias tan habituales”, según Igualdad. Estas estadísticas serán similares a las que actualmente elabora la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, que contabiliza las mujeres y menores asesinados desde 2003. Es una tarea “fundamental y transversal” que la ley marca para todas las violencias sexuales.
La pretensión de recopilar los datos viene de hace años. La Delegación del Gobierno anunció hace dos años y medio, en diciembre de 2018, la confección de una nueva estadística de violencia machista en paralelo a la existente para cumplir con el Convenio de Estambul, que España ratificó ya en 2014, que prevé contabilizar crímenes como los casos de Laura Luelmo o Diana Quer, asesinadas por dos desconocidos que las agredieron sexualmente.


