El endeudado gigante inmobiliario chino Evergrande escaló hoy casi un 15% en bolsa tras anunciar la venta de buena parte de sus acciones en un banco a una compañía estatal y después de que Fitch rebajase de nuevo la calificación de la deuda a largo plazo del grupo por la incertidumbre sobre sus bonos offshore.
Pese a que hoy finaliza el plazo para el pago de 47.5 mdd en intereses de un lote de bonos offshore sin que la compañía haya dado señales de que vaya a afrontarlo, sus acciones en la Bolsa de Hong Kong cerraron con una subida del 14.98%.
Este avance palidece en comparación con el de su filial de vehículos eléctricos, que sigue repuntando (44.4% tan solo hoy) después de caer un 9.4% el lunes por sus anuncios de que no tiene liquidez suficiente para continuar todas sus operaciones y de que los planes para buscar una salida a bolsa secundaria en Shangai quedaban cancelados.
No obstante, pese a la montaña rusa de los últimos días, tanto Evergrande como su subsidiaria tienen pocos motivos para festejar revalorizaciones como las de hoy: la matriz ha perdido 78.3% desde principios de año y la filial de vehículos eléctricos, 95.4% desde que marcara su punto álgido en febrero.