Su lema es "Never give up" (Nunca te rindas), una máxima que Eva Moral lleva tatuada en su muñeca derecha. En la izquierda, resplandece una silla de atletismo, la que ella misma ha apodado "la carroza de la muerte", tal como la llamó la primera vez que se subió a una tras sufrir un grave accidente. El 29 de este mes se cumplirán 13 años desde que, durante una carrera cicloturista en la Sierra de Madrid, se cayó por un barranco de siete metros, resultando en una lesión medular que transformó su vida.
Antes del incidente, Moral era abogada en una entidad financiera y practicaba deporte en su tiempo libre, compitiendo en triatlones a nivel nacional. "Era mi vía de escape. Hacer deporte me daba sentido", recuerda. Después del accidente, comprendió que seguiría necesitando el deporte como parte esencial de su vida. Desde las primeras horas de la mañana, entrena seis a siete días a la semana, dedicando entre siete y ocho horas diarias a nadar, practicar con su handbike -un tipo de bicicleta adaptada- y entrenar en el gimnasio.
Aunque actualmente se siente un poco resfriada, la atleta no perdona un entrenamiento. Junto a su esposo, Ángel Salamanca, quien también es su entrenador y asistente durante las competencias, han creado una familia que incluye a su hija, Carmen, con la que encuentran la motivación diaria para continuar superándose.
El camino hacia el éxito no fue fácil ni económico. "Los comienzos son muy duros y caros, especialmente cuando no tienes resultados ni apoyo," explica. Después de su accidente, y aún en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, se enteró de que el triatlón iba a ser una disciplina paralímpica en Río 2016, aunque su categoría no fuera incluida. "Aposté todo lo que tenía para luchar por el sueño de estar en unos Juegos Paralímpicos," afirma. A pesar de las dificultades económicas, cuando comenzó a competir en 2014, hoy su trayectoria incluye un bronce paralímpico en Tokio 2020, siete oros europeos y varias medallas en campeonatos mundiales.
Uno de sus logros más destacados llegó en 2021, cuando ganó una medalla de oro en el campeonato europeo y un bronce en Abu Dabi, ambos mientras estaba embarazada. "Conciliar la maternidad y el deporte de élite lo manejo gracias a mis padres. Tras dar a luz, volví a competir a los dos meses y medio; mi hija viajaba conmigo sin ningún tipo de ayuda,” cuenta.
“Físicamente, es complicado recuperarse, pero lo más difícil es el aspecto psicológico,” agrega. Cuando se prepara para los Juegos de París, se da cuenta de lo desafiante que puede ser el proceso, aunque sostiene que su hija Carmen es "lo mejor que le ha pasado", un estímulo constante que la impulsa a seguir adelante.
Al mirar hacia atrás, Eva, medallista paralímpica, reconoce que no podía imaginar la vida que ha llevado desde su accidente. "No voy a romantizar la discapacidad. Lo que viví fue algo horrible. Pero las mejores cosas que tengo en mi vida han ocurrido en estos 13 años", confiesa con una amplia sonrisa.
Además de su dedicación al triatlón, Eva ha vuelto al ciclismo, uno de los tres segmentos de esta disciplina. Desde el año pasado compagina competiciones en ambos deportes, participando en varias Copas del Mundo y en el Mundial de carretera. De cara a los Juegos de Los Ángeles 2028, un nuevo hito la espera, convirtiéndose en la primera mujer española en silla de ruedas que logra clasificar para este evento en ambas disciplinas.
Con dos Mundiales programados tan solo con 15 días de diferencia, su meta principal es un doblete en Los Ángeles. Esta determinación no solo sitúa a Eva Moral como un ejemplo de perseverancia, sino que también reitera su compromiso con un deporte que sigue ganando visibilidad y oportunidades, especialmente para las mujeres.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.
Datos basados en información reportada originalmente por marca.com.






Deja un comentario