Desde el 2017 el INAH ha dado mantenimiento a la Capilla de los Exvotos, por lo cual han tenido que retirar las piezas exhibidas para almacenarlas en un bodega y evitar dañarlas. De acuerdo con Miriam Pineda Bravo y Limonar Soto Salazar, restauradora e historiador del Centro INAH Zacatecas, los exvotos se han estado clasificando y restaurando para su preservación en la capilla.
De acuerdo con la restauradora y el historiador del Centro INAH Zacatecas, Miriam Pineda Bravo y Limonar Soto Salazar, la realización de obras de mantenimiento en la Capilla de los Exvotos —anexa a la nave principal— llevó a las autoridades del santuario, en 2017, a retirar, de forma temporal las piezas y a almacenarlas en una bodega.
Esto propició que las imágenes fueran desmontadas en desorden, por lo que los expertos debieron medir y fotografiar las coordenadas de sus ubicaciones y, posteriormente, expurgar la bodega de suciedad y plagas, para iniciar su separación.
Recientemente, dijo la restauradora, se finalizó la conservación preventiva de 258 exvotos pintados a mano sobre láminas de metal, que datan de 1820 a 1920.
De momento, los expertos han eliminado la corrosión en las piezas, corrigieron planos, estabilizaron capas pictóricas y reintegraron faltantes de pintura, preservando los agujeros dejados por los clavos en los exvotos, dado que la intención es regresarlos a sus muros.
Finalmente, el INAH recomendará a las autoridades del santuario crear un archivo para resguardar las piezas que, por su estado de conservación, no pueden ser repuestas.
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