El mercado financiero se encuentra expectante ante la próxima decisión de la Junta de Gobierno del Banco de México programada para el 26 de marzo de 2026. La mayoría de los especialistas, en una encuesta quincenal realizada por Citi, anticipan que la tasa de interés no sufrirá cambios, marcando un estancamiento en el ciclo de recortes iniciado previamente.
Entre los 37 consultados, 23 coinciden en que el banco central optará por mantener la tasa, alineándose con otras 14 entidades similares, incluyendo la Reserva Federal de EE.UU., el Banco de Canadá y el Banco de Inglaterra, que recientemente decidieron no modificar sus tasas en medio de la creciente incertidumbre económica, especialmente en relación con los acontecimientos en Medio Oriente.
Sin embargo, no todos los expertos comparten esta visión. Dentro de aquellos que prevén una pausa cautelosa por parte del Banco de México, 17 se muestran optimistas respecto a que podría haber un recorte en la reunión programada para el 7 de mayo, mientras que seis especialistas sugieren que la posibilidad de ajustes se reservará hasta el 25 de junio.
Este cambio en la percepción del mercado contrasta con la encuesta previa, donde existía consenso en que se esperaba un recorte en marzo. Según Janneth Quiroz Zamora, directora de análisis económico en Monex, la prudencia es crucial dado el ambiente inflacionario generado por el aumento en los precios del petróleo.
Los miembros de la Junta de Gobierno han señalado que la tasa se aproxima a un nivel neutral, en el que ya no ejerce ni una presión restrictiva ni estimulante sobre la economía. Humberto Calzada, economista jefe para América Latina en Rankia, subraya que la capacidad de continuar con recortes es cada vez más limitada, sobre todo ante el aumento de riesgos inflacionarios.
En términos de crecimiento, la mediana de las expectativas para la tasa de fondeo a finales de año se mantiene en 6.50%, sugiriendo la posibilidad de hasta dos recortes de 25 puntos básicos desde el actual 7%. No obstante, las proyecciones son dispares: cinco analistas creen que solo se producirá un recorte, mientras que seis consideran que podrían realizarse tres ajustes que llevarían la tasa a 6.25%.
Además, dos consultores sostienen la opinión de que dado el perfil de los miembros de la Junta, podrían anticiparse hasta cuatro recortes a lo largo del año. Esto refleja una diversidad de opiniones que podría influir en la política monetaria del país.
Con respecto a las proyecciones sobre la inflación, se estima que la mediana se ubique en 4.10% hacia finales de 2026, lo que sugiere que el Banco de México, que tiene como objetivo un 3%, podría no alcanzar su meta en los próximos años. La variación del índice nacional de precios al consumidor (INPC) se proyecta en 3.80% para el cierre de 2027, con tendencia a disminuir gradualmente hasta 3.70% entre 2028 y 2032.
Finalmente, se espera que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026 se mantenga en 1.5%, con estimaciones que oscilan entre 0.8% y 1.8%. Estos datos reflejan un panorama económico complejo que el Banco de México deberá navegar con cautela en su próxima decisión.
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