Guadalajara ha experimentado un notorio resurgir en su perfil internacional gracias a la reciente celebración de la Copa Mundial FIFA. Esta cita no solo trajo consigo un espectáculo deportivo espectacular, sino que también dejó un legado significativo que transformará a la ciudad en un imán para congresos, eventos de gran envergadura, y nuevas inversiones en su infraestructura turística.
Gustavo Staufert, director de la Oficina de Visitantes y Convenciones de Guadalajara (OFVC), subraya que uno de los mayores logros de este torneo fue el impulso a la reputación de la ciudad, la cual recibió reconocimientos como la sede mejor evaluada durante la primera fase del campeonato. Este reconocimiento refuerza su imagen como un competidor serio para futuros eventos internacionales, lo que promete catalizar una nueva era para la industria turística de Jalisco.
En el horizonte ya se vislumbran destacados eventos programados, tales como el Congreso Mundial de Dermatología y el Mundial de Fisioterapia, junto con la primera edición en América de la ITB, reconocida como la feria turística más importante del mundo. Eventos consolidados como Intermoda, Expo Ferretera, y la Feria Internacional del Libro (FIL) también mantienen la actividad económica durante el año, aptitud que la ciudad espera capitalizar tras la pausa forzada que dejó la Copa.
Un aspecto crucial que Staufert menciona es que el desempeño de Guadalajara durante el torneo ayudó a disipar las dudas de los organizadores de congresos internacionales, especialmente luego de los incidentes de violencia que marcaron la agenda pública en febrero. Esto es crucial para la percepción de seguridad y la consolidación de la ciudad como un destino atractivo para el turismo de negocios.
Aún más, el sector gastronómico también ha comenzado a captar la atención de visitantes internacionales. Establecimientos tradicionales, como la célebre birriería en el mercado Alcalde, no solo han gozado de un auge en sus clientelas, sino que también fueron recientemente incluidos en la Guía Michelin, destacando aún más la rica oferta culinaria local.
El legado de la Copa Mundial no solo se manifiesta en el prestigio y reconocimiento internacional. También ha dejado mejoras significativas en infraestructura, esenciales para el desarrollo turístico a largo plazo. Entre ellas destaca la acceso de transporte público al Aeropuerto Internacional Miguel Hidalgo, una demanda continua de los organizadores de eventos, y la ampliación de la terminal aérea, que prevé un aumento en la capacidad de atención de pasajeros de 13 millones en 2017 a 19 millones este año; se proyecta alcanzar los 30 millones para 2030.
Además, el crecimiento de la capacidad hotelera ha sido notable, incorporando alrededor de 1,500 nuevas habitaciones, lo que eleva la oferta de hospedaje de Guadalajara a 31,500 cuartos. La Asociación de Hoteles de Jalisco anunció que se planea abrir 11 nuevos hoteles durante 2025 y 2026, añadiendo 2,010 habitaciones adicionales y convirtiendo esto en una inversión de 4,250 millones de pesos.
Considerando que se estima una inversión de cerca de 12,000 millones de pesos ligados al evento, Guadalajara se posiciona en un camino de crecimiento prometedor, que no solo recupera confianza en su imagen, sino que también asienta una base sólida para el desarrollo turístico en las próximas décadas. Este contexto refleja cómo las huellas dejadas por grandes eventos pueden perdurar, beneficiando a las ciudades mucho después de que las luces de la competencia se apaguen.
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