El Museo Nacional de Arte se convierte en el epicentro del homenaje a José María Velasco, un destacado paisajista mexicano cuyo legado aún resuena con fuerza. En este 2025, la exposición titulada José María Velasco: Los apuntes del pintor invita al público a explorar el lado científico de su obra, revelando un artista sumamente curioso y meticuloso en su investigación sobre el mundo natural.
La muestra comprende aproximadamente 50 piezas, que incluyen bocetos, acuarelas, óleos y anotaciones, todas seleccionadas en su mayoría de la colección del propio museo. Esta selección surge tras la rehabilitación de uno de los gabinetes de la sala del siglo XIX, y busca desentrañar las inquietudes que impulsaron al artista, originario de Temascalcingo, Estado de México, durante su carrera.
El curador Ramón Avendaño destaca que la exposición no sigue un orden cronológico, sino que se organiza en torno a cuatro temas científicos que capturaron la atención de Velasco. Uno de ellos, Homo Natura, presenta obras que evidencian su interés por la anatomía, mostrando bocetos y acuarelas que le permitieron perfeccionar su representación de figuras humanas.
La fascinación del artista por la meteorología y el cielo brilla en el módulo Cazador de Auroras, donde los visitantes pueden apreciar la meticulosidad con la que elegía los fenómenos naturales para plasmarlos en sus pinturas, destacando obras como Océano Atlántico, creada durante su viaje a la Feria Mundial de París en 1889.
Además de ser un maestro y un pintor excepcional, Velasco nunca dejó de desarrollar su arte. Su compromiso educativo se evidenció al tomar el lugar de su mentor, Eugenio Landesio, como profesor de perspectiva y paisaje.
Un segmento notable de la exposición es Entorno Mexicano, que incluye información sobre la flora y la fauna observadas en obras emblemáticas como Vista de Guelatao y La catedral de Oaxaca. Por primera vez, el lienzo de la catedral se exhibe junto con el boceto original.
El módulo Orígenes de la Vida se enfoca en reflexiones sobre la humanidad y la naturaleza, presentando obras relacionadas con la evolución de la vida.
Aunque la mayoría de las piezas provienen del Munal, también se incluyen obras del Museo Kaluz y la Academia de San Carlos. Velasco, quien confeccionó alrededor de 250 obras terminadas, dejó un impresionante legado de bocetos y esquemas.
La relevancia de Thomas Velasco trasciende sus pinturas: su estudio sobre el ajolote, un anfibio cuyo nombre científico, Ambystoma velasci, rinde homenaje a su contribución, refleja su interés por la zoología y la capacidad de adaptación del animal.
La exposición estará abierta hasta el 12 de abril de 2026, permitiendo a los visitantes sumergirse en la rica intersección entre arte, ciencia y naturaleza que define a José María Velasco. El acceso es de 95 pesos de martes a sábado, mientras que los domingos la entrada es gratuita, una invitación a redescubrir la obra de este maestro del paisajismo.
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