El presidente electo, Luiz Inácio Lula da Silva, ha anunciado este viernes quienes formaran parte de su Gabinete con el que iniciará su tercer mandato el día de Año Nuevo. Comenzó primero por las áreas de Economía, de la Casa Civil, de Defensa, de Relaciones Exteriores y de Justicia.
Los elegidos de manera estratégica son ministros veteranos en el ambiente político de Brasil. Todos hombres, la mayoría blancos. “Llegará la hora en que ustedes van a ver muchas mujeres, muchos negros, afrodescendientes”, ha dicho el izquierdista Lula flanqueado por los elegidos nada más empezar su intervención, antes incluso de confirmar públicamente qué ministerio ha encomendado a cada uno. En este primer bloque de nombramientos tampoco hay representantes de la decena de partidos que se aliaron al PT y aceptaron el liderazgo de Lula para derrotar a Bolsonaro en defensa de la democracia brasileña.
Lula ha decidido mantener su apuesta por Fernando Haddad al frente de Economía aunque los inversores y el poder económico ya le han hecho saber con caídas de la Bolsa que la elección de este antiguo ministro y profesor universitario les disgusta, hubieran preferido alguien más liberal. No obstante, es de la máxima confianza del próximo mandatario, que ha prometido responsabilidad fiscal pero quiere priorizar las políticas sociales. Al designarlo, Lula envía el mensaje de que prioriza las negociaciones con el Congreso frente a las reformas económicas. Haddad tiene por delante el desafío de estimular el crecimiento económico en un país que prácticamente no crece desde hace una década.
Al frente de Defensa estará José Múcio, de 74 años, que tiene buena relación personal con Bolsonaro y al que Lula nombró al final de su segundo mandato ministro del Tribunal de Cuentas Públicas. Su misión es despolitizar las Fuerzas Armadas. El ministro de Exteriores será Mauro Vieira, de 71 años, un diplomático que regresa al cargo que ostentó hace años y al que Bolsonaro desterró al enviarlo como embajador a Croacia. El responsable de la Casa Civil será el antiguo gobernador de Bahía, Rui Costa, de 59 años y también del PT; y el de Justicia, el antiguo juez y exgobernador de Maranhão Flavio Dino, de 54 años, que siempre ha orbitado en torno al partido de Lula.
Los nombramientos han sido anunciados en una rueda de prensa en Brasilia, poco antes de que empezara el Brasil-Croacia del Mundial. El único ausente, el próximo canciller, que está precisamente en Zagreb todavía, ha explicado Lula. “Cuando acabe el partido, me reuniré con el compañero Múcio”, ha dicho en referencia a la reunión en la que hablará con el futuro titular de Defensa de los próximos jefes del Ejército, la Marina y la Aeronáutica. Todo apunta a que Lula seguirá la tradición de elegir a los más veteranos.
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