El presidente de El Salvador ha tomado una medida drástica en su lucha contra la delincuencia y la violencia en el país. Ha anunciado la construcción de una cárcel especialmente destinada a alojar a unos 40.000 pandilleros. Este esfuerzo se enmarca en un plan más amplio para fortalecer la seguridad y mejorar la vida de la población del país.
La construcción de esta cárcel se llevará a cabo con el fin de asegurar que los pandilleros tengan un lugar seguro donde cumplir sus condenas, lo que a su vez permitirá al gobierno abordar la raíz del problema de la delincuencia organizada en El Salvador. Además, se espera que la cárcel contribuya a disminuir la tasa de reincidencia y mejorar la rehabilitación de los pandilleros.
El presidente ha afirmado que esta medida es un paso importante en su compromiso de hacer frente a los desafíos de seguridad y justicia en el país, y que trabajará incansablemente para garantizar que El Salvador sea un lugar seguro y justo para todos sus ciudadanos. Con la construcción de esta cárcel, El Salvador demuestra su determinación en la lucha contra la delincuencia y su compromiso de mejorar la vida de sus ciudadanos.
Asimismo el ministro de Defensa, René Merino, y el comisionado de la Policía Nacional Civil, Mauricio Arriasa, le dijeron al presidente salvadoreño que la prisión estaría custodiada por 600 soldados y 250 policías.
Según informó el mandatario, el penal se construirá en un terreno “estatal” en la ciudad de Tecolca, en el corazón de San Vicente y “funcionará alejado de las zonas urbanas”.
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