Mazda ha logrado destacar en un mercado automotriz donde muchas marcas enfrentan la presión del cambio continuo. Un claro ejemplo de esta capacidad es el modelo MX-5, cuya cuarta generación ha estado en el mercado desde 2015 y se proyecta que continuará al menos hasta 2028. La expectativa en torno a su sucesor, conocido internamente como “generación NE”, ha cobrado fuerza, especialmente tras las recientes declaraciones de Masahiro Moro, CEO de Mazda, quien compartió su visión sobre el futuro del icónico roadster.
En una conversación con un medio alemán, Moro subrayó la importancia de que el siguiente MX-5 esté preparado para un entorno automotriz que se dirige hacia la electrificación. Aunque no se confirmó que el nuevo modelo será eléctrico, el directivo enfatizó que su arquitectura debe tener la posibilidad de adaptarse a un tren motriz eléctrico. Este cambio de perspectiva señala un giro en las intenciones de Mazda, especialmente si se considera el enfoque anterior que sugería que el MX-5 seguiría siendo exclusivamente de gasolina.
Uno de los desafíos más significativos que enfrenta el desarrollo del futuro MX-5 es el peso. Con un objetivo de desarrollo que oscila entre 1,000 y 1,200 kilogramos, Moro cree que es factible mantener esta cifra sin recurrir a materiales costosos como la fibra de carbono. Esto es crucial: un MX-5 eléctrico con un peso equivalente al de sus versiones actuales de combustión interna podría mantener las características que lo han hecho excepcional en su segmento, donde otros modelos electrificados a menudo sufren un aumento considerable de peso.
Para tranquilidad de los puristas del automovilismo, el próximo MX-5 no se limitará únicamente a la electrificación. Se anticipa que esta nueva generación introducirá el motor Skyactiv-Z, un cuatro cilindros de 2.5 litros, que podría incluir diferentes niveles de hibridación. Este enfoque, en contraste con las tendencias actuales que favorecen la sobrealimentación, prioriza la linealidad del acelerador y evita la complejidad que añaden los turbocompresores.
Además de las innovaciones en el MX-5, Moro ha expresado su deseo de que Mazda desarrolle un “hero car” o un auto insignia. Este modelo, pensado como un deportivo puro de alta gama, estaría en el extremo opuesto del espectro del MX-5, un vehículo diseñado para ofrecer diversión y manejo a un costo accesible. Con esta intención, Mazda busca reafirmar su capacidad de impacto en el mundo automotor, sin importar que este nuevo modelo no esté destinado a ser un bestseller.
A medida que Mazda avanza hacia el futuro de la movilidad, el legado del MX-5 se mantiene firme. Las decisiones que se tomen en los próximos años definirán no solo al nuevo modelo, sino también el futuro de una de las marcas más emblemáticas del automovilismo. La situación actual del automovilismo, marcada por la necesidad de adaptarse a regulaciones más estrictas, invita a la reflexión sobre la dirección que tomarán las empresas, y Mazda parece estar liderando el camino hacia un futuro donde la tradición y la innovación coexistan.
(Actualización: Datos correspondientes a 2026-07-29 18:00:00).
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

