Algunos lo consideran un mito médico pero desafortunadamente es que ésta práctica conocida como “el punto para el marido”, es toda una realidad.
Si bien no es una práctica generalizada en los Estados Unidos todavía hay muchas mujeres que son víctimas de este violento procedimiento después de dar a luz y hoy te explicamos a detalle de lo que se trata.
De acuerdo con la National Organization for Women (NOW), cuando una mujer da a luz por vía vaginal, a veces los médicos cortan quirúrgicamente el perineo (el área entre la vulva y el ano) o lo rasgan de forma natural. Después de que esto sucede, la mujer necesita puntos de sutura para poder sanar adecuadamente. Sin embargo, el punto para el marido es un punto adicional que algunas mujeres reciben en la vagina sin su consentimiento.
¿Qué se busca con esta dolorosa práctica?
El punto extra se les da a las mujeres sin su permiso para hacer que la entrada vaginal sea más estrecha de lo normal y así aumentar el placer sexual de una pareja masculina. Sin embargo, puede causar un dolor intenso a las mujeres durante las relaciones sexuales debido a la rigidez antinatural que causa esta puntada adicional.
Como resultado, el punto para el marido prioriza el placer sexual de la pareja masculina sobre el bienestar físico de la madre. Hoy en día, la mayoría de los relatos sobre este procedimiento provienen de hombres que lo solicitan al médico después de que su pareja ha dado a luz.
El trabajo del médico como obstetra/ginecólogo es ayudar a reparar los tejidos dañados por el parto. Por lo tanto, es éticamente incorrecto que manipulen el tamaño natural de la abertura vaginal al reparar las laceraciones causadas por el parto, especialmente cuando la mujer aún se está recuperando del parto y ni siquiera está en condiciones físicas de consentirlo.
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