Averiguar por casualidad que eres adoptado tras subir tu foto a un buscador de imágenes y descubrir quiénes son tus padres biológicos. Conocer el pasado de tu nueva pareja, quiénes forman parte de su familia y dónde trabajan. O que se percaten de aquella adicción que tuviste hace años y que guardabas con llave. Todo eso es hoy posible a través del reconocimiento facial.
A modo de ejemplo, solo con colgar una foto suya en la herramienta digital PimEyes, la persona que escribe este reportaje ha rastreado su rostro en internet con diferentes peinados, en lugares dispares, solo o acompañado. Y también ha descubierto a otras personas con características faciales muy parecidas a las suyas.
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La última tecnología sobre el reconocimiento de rostros ya se está empleando, aunque los interrogantes que plantea desde el punto de vista jurídico son diversos. Porque, dependiendo de los datos biométricos recogidos, puede conocerse información muy íntima de la persona, como su etnia, características genéticas, enfermedades o estado emocional.
De hecho, la imagen de una persona, en la medida en que la identifique o la pueda identificar, constituye un dato de carácter personal protegido por el Reglamento Europeo de Protección de Datos y por la legislación nacional. Así lo explica Isabela Crespo, abogada sénior del despacho Gómez Acebo & Pombo, que señala que existe una “prohibición” general que impide a las empresas utilizar esta información.
Consentimiento explícito
Para dejar esta prohibición sin efecto, las empresas deben alegar una justificación basada en el “interés público”, prevista en una norma que actualmente no existe en el Derecho español, o recabar el “consentimiento explícito” del interesado, explica la letrada.
Precisamente, el Atlético de Madrid ha anunciado que trabaja en la implantación de sistemas de reconocimiento facial en el Wanda Metropolitano para la próxima temporada. La medida se enmarca en la apuesta tecnológica del club en su estadio, que tiene capacidad para más de 68.000 personas. La duda que planea sobre el equipo rojiblanco es si el tratamiento de estos datos biométricos es o no lícito, toda vez que la justicia ha impedido a Mercadona usar el reconocimiento facial para detectar la presencia de ladrones en sus tiendas.


