La meteorología nocturna de Venus se sabe poco, ya que la ausencia de luz solar dificulta la obtención de imágenes, pero ahora científicos de la misión japonesa Akatsuki identificaron un nuevo método capaz de desvelar los primeros secretos climáticos de la noche de nuestro vecino más cercano.
El estudio de la atmósfera de Venus puede ayudar a comprender mejor el clima en la Tierra, recuerda en un comunicado la Universidad de Tokio. Y para ello los investigadores necesitan analizar el movimiento de las nubes en el citado planeta tanto de día como de noche en determinadas longitudes de onda de la luz infrarroja.
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Sin embargo, hasta ahora solo se podía estudiar fácilmente el tiempo atmosférico de la cara diurna, observando las nubes cuando son iluminadas por el Sol. Anteriormente, se podían realizar algunas observaciones en infrarrojo del lado nocturno. Pero “eran demasiado limitadas como para tener una idea clara del clima general en Venus”.
Y es que Venus es un caso especial, ya que su atmósfera gira hasta 60 veces más rápido que el planeta, por lo que, para realizar su análisis y estudiar los lentos movimientos atmosféricos norte-sur, el equipo tuvo que compensar el veloz movimiento que se produce de este a oeste conocido como superrotación atmosférica.
Para ello, Kiichi Fukuya, autor principal del trabajo, ideó una forma de procesar y mejorar las imágenes térmicas del bolómetro LIR a bordo de la nave para observar las nubes altas de Venus y sus movimientos.
En sus observaciones, se descubrió algo sorprendente. Al contrario de lo que siempre se había visto en el lado diurno. Con vientos desde el ecuador hacia los polos. En el lado nocturno sucede al contrario y prevalecen vientos que van desde los polos hacia el ecuador.
“Por fin podemos observar los vientos del norte al sur, conocidos como circulación meridional, por la noche. Lo sorprendente es que estos corren en dirección opuesta a sus homólogos diurnos”, señala Imamura. Esto podría resolver, apunta, “algunas preguntas sin respuesta desde hace tiempo sobre el clima venusino y, probablemente, también sobre el terrestre”.


