Las tensiones dentro de la coalición Sigamos Haciendo Historia, conformada por Morena, el Partido Verde (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), han aumentado en torno a la reforma político-electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Este proyecto, destinado a ser el mensaje de unidad que se esperaba presentar en enero, ha sufrido un notable retraso, generando un clima de inestabilidad política entre sus aliados.
La reforma, elaborada por Pablo Gómez, ha provocado una serie de reacciones adversas y ha expuesto fracturas en los consensos que sustenta al Gobierno. Una de las preocupaciones apremiantes es la discusión sobre las 17 candidaturas que se disputarán en las elecciones intermedias de 2027, en las cuales se renovarán posiciones gubernamentales en varios Estados. Esta negociación prematura añade un nuevo componente de complejidad a una situación ya tensa.
A pesar de que el PVEM y el PT han mantenido un discurso público de apoyo a Sheinbaum, se ciñen a resoluciones sobre puntos críticos que les afectan directamente. La posible reducción del financiamiento público y la eliminación de los legisladores de representación proporcional no están en discusión, aunque las candidaturas están bajo negociaciones para un proyecto menos estricto. La líder del Verde, Karen Castrejón, se prepara para una reunión con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, programada para este martes, llevando consigo una firme postura.
El eco del silencio de los altos mandos del PVEM ha sido interrumpido por voces disidentes dentro del propio partido. Luis Armando Melgar, senador verdeecologista, ha dejado claro que no está dispuesto a modificar los aspectos fundamentales de la actual normativa electoral: “No vamos a entrar al debate sobre cambios que afecten la representación de las minorías”, afirmó. Estas declaraciones han causado incomodidad entre los morenistas, quienes critican la postura del PVEM.
La reforma presidencial ha tenido un inicio incierto desde su anuncio y ha entrado en un proceso de definición problemático a pocas semanas de su debate en el Congreso. La falta de consenso con los aliados de Morena podría hacer que esta propuesta enfrente un fracaso inminente. Por su parte, el Verde ha considerado la posibilidad de presentarse solo en San Luis Potosí, donde la esposa del actual gobernador, Ruth González, lidera las encuestas.
Además de San Luis Potosí, el PVEM se muestra abierto a formar coaliciones en otros Estados como Nuevo León, Nayarit y Colima, mientras las negociaciones se llevan a cabo en privado. A pesar de la resistencia, el PT ha cerrado filas con Sheinbaum, señalando que el cambio de discurso ante la reforma es un intento por facilitar la aprobación de las propuestas presidenciales.
Con el diálogo en curso y las elecciones a la vista, los partidos aliados enfrentan un momento decisivo que podría definir no solo su futuro, sino también el rumbo de la política electoral en México. La incertidumbre está en el aire, y los eventos de los próximos días resultarán cruciales para el desarrollo de esta reforma.
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