Este martes, un tribunal de Bielorrusia ha condenado a 18 años de prisión al disidente y esposo de la líder de la oposición bielorrusa, Svetlana Tijanóvskaya.
Serguéi Tijanovski, un conocido videobloguero y activista que llevaba preso desde mayo de 2020 cuando se preparaba para postulase a las elecciones presidenciales contra el líder autoritario Aleksandr Lukashenko, se le culpó de organizar disturbios masivos, incitar al odio social e impulsar acciones que violan gravemente el orden público, según la agencia estatal Belta.
Horas antes de la lectura de la sentencia, que ya se esperaba de culpabilidad, Tijanóvskaya lo calificó de “ilegal” e “intolerable”. “Seguiré defendiendo a la persona que amo, que se ha convertido en líder de millones de bielorrusos”, ha dicho Tijanóvskaya en un mensaje de vídeo en sus redes sociales.
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En el caso contra Tijanóvski, de 43 años, está en parte el origen de las inéditas movilizaciones masivas de verano del año pasado que sacudieron los cimientos del régimen de Lukashenko. Tras el arresto del activista y su imposibilidad de postularse a las elecciones presidenciales, su esposa, Svetlana Tinajóvskaya, una exprofesora de inglés que llevaba unos años trabajando en casa decidió tratar de concurrir en su lugar.
Lukashenko, que había declarado que una mujer no podía liderar el país, Tijanóvskaya dijo que, la “subestimó”. El resto de campañas y grupos de la disidencia –María Kolesnikova, Valery Tsepkalo y Verónika Tsepkalo, se unieron a Tijanóvskaya que encabezó un trío de mujeres que movilizó a cientos de miles de personas antes y después de las elecciones, denunciadas como fraudulentas, el líder autoritario reclamó con el 80% de los votos.
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Hoy, Tijanóvskaya está en el exilio. También Tsepkalo, que prácticamente ya no juega un papel en el movimiento de oposición. Kolesnikova, que logró evitar la expulsión del país rompiendo su pasaporte en la frontera cuando las fuerzas de seguridad trataban de sacarla a la fuerza, está en prisión, condenada a 11 años.
Más de 35.000 personas fueron detenidas arbitrariamente en Bielorrusia el año pasado, según la relatora especial de la ONU, Anaïs Marin, que en un informe también destaca que el temor a las represalias del aparato de seguridad del líder autoritario ha provocado que decenas de miles de bielorrusos hayan salido del país.
Con el país acumulando sanciones occidentales, la Unión Europea ha sumado en las últimas semanas algunas más a la lista contra el régimen de Lukashenko.
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