En México, la situación laboral revela una preocupante exclusión de un sector significativo de la población. Actualmente, 23.8 millones de personas, lo que representa el 29% de la Población Potencialmente Productiva (PPP), se encuentran fuera del mercado laboral. Esta cifra incluye tanto a personas desempleadas como a aquellas dedicadas a labores domésticas de cuidado. A pesar de que hace dos décadas eran 20.2 millones, el avance ha sido mínimo: un descenso de solo cuatro puntos porcentuales en 20 años.
La organización Acción Ciudadana Frente a la Pobreza ha presentado el reporte “Panorama Laboral 2026”, donde destaca que, de estos 23.8 millones, un total de 33 millones de personas trabaja en la informalidad, que equivale al 55% de la población ocupada. En contraste, hace 20 años, la informalidad afectaba a 24.2 millones, representando el 60% de los ocupados. Este aumento en la cifra demuestra que, aunque ha disminuido el porcentaje, el número de personas en esta situación ha crecido en 9 millones.
Desde 2005 hasta el cierre del año pasado, se ha observado una estancamiento en las condiciones laborales del país, reflejando una permanencia de la exclusión que afecta a un gran número de mexicanos. En relación a los 23.8 millones excluidos, el estudio enfatiza que este grupo no se resiste a trabajar por falta de interés, sino que su realidad se debe a la escasez de empleo y a las responsabilidades de cuidado en el hogar.
El desempleo pleno representa una parte significativa de esta exclusión, con 7 millones de personas afectadas, que equivalen al 8% de la PPP. Dentro de esta categoría, se identifican 1.8 millones en desempleo abierto y 5.3 millones en desempleo oculto, es decir, aquellos que ya no buscan un trabajo a pesar de estar disponibles.
Por cada persona desempleada, hay tres más que, desalentadas, han dejado de buscar trabajo al considerar que no tienen posibilidades de éxito. Esto agrava la situación del desempleo completo, que continúa siendo alarmante.
Entre las causas de esta exclusión, las labores de cuidado se destacan como un factor esencial. Aproximadamente 14.7 millones de personas —el 95% de ellas mujeres— están dedicadas al trabajo doméstico y de cuidado, lo que representa el 18% de la PPP. Muchos de estos casos se deben a obligaciones culturales y la falta de servicios de cuidado accesibles, como guarderías o escuelas con horarios adecuados.
El número de personas dedicadas a estas labores ha aumentado de 13.2 millones a 14.7 millones en dos décadas, un indicio de que el trabajo de cuidados continúa sin ser reconocido ni remunerado adecuadamente. Además, se identifican otros 2 millones de personas con razones de exclusión no clasificadas en las categorías anteriores.
El análisis realizado por la organización se basó en datos actualizados hasta 2026 y contrastó la situación con estadísticas de distintos períodos: de 20, 10, 5 y 1 año atrás. A medida que avanza la época, es crucial reflexionar sobre las condiciones laborales en el país y el impacto que tienen en la sociedad. La permanencia de estas situaciones plantea interrogantes sobre las políticas públicas necesarias para abordar la exclusión laboral y la falta de reconocimiento del trabajo de cuidado.
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