La reciente evolución de la política monetaria en México ha suscitado un intenso debate entre economistas e inversores. La brecha de tasas, un indicador crucial que mide la restricción monetaria, ha mostrado una disminución significativa, lo que sugiere que el Banco de México podría haber alcanzado su límite en cuanto a recortes en un contexto de exceso de demanda.
Desde marzo de 2024 hasta junio de 2025, el Banco Central implementó una serie de nueve recortes en su tasa, acumulando una reducción de 325 puntos base. Sin embargo, pese a estos esfuerzos, la inflación se ha mantenido lejos del objetivo de 3%, planteando que el ajuste monetario realizado fue incompleto, según Alfredo Coutiño, director de análisis económico para América Latina en Moody’s Analytics.
El análisis señala que, aunque la tasa nominal ha caído al 8% con expectativas de inflación a 12 meses en 3.63%, lo que genera una tasa real ex ante de 4.37%, esta sigue muy por encima del rango neutral estipulado entre 1.8 y 3.6%. Esto pone de relieve que, si bien se ha logrado un cierto alivio, la presión inflacionaria persiste debido a un exceso de demanda en la economía, especialmente en el sector servicios, que contrasta con las predicciones del banco central.
Además, se menciona que, en el contexto latinoamericano, México presenta una de las tasas reales ex ante más altas, al compararlo con otros países como Brasil y Colombia. Esto ha llevado a que en el análisis se reflexione sobre las diferencias en los ciclos de la política monetaria entre naciones, enfatizando que México inició su ciclo de recortes más tarde que otros países, lo que complica las comparaciones.
A pesar de los recientes recortes, analistas como Pamela Díaz Loubet de BNP Paribas y Luis Gonzali de Franklin Templeton subrayan que México sigue siendo atractivo para los inversores, no solo por su tasa nominal —que es competitiva en la región—, sino también por los factores externos, como la depreciación del dólar. La moneda mexicana ha experimentado una apreciación acumulada del 11.3%, facilitando así un entorno más atractivo para los activos nacionales.
En resumen, aunque el Banco de México ha tomado medidas para aliviar la carga económica a través de ajustes en la tasa de interés, la persistencia de presiones inflacionarias en un contexto de exceso de demanda plantea desafíos significativos en cuanto a la formulación de políticas futuras. La atención se centrará en cómo el banco central navegará este complejo panorama en los próximos meses, a medida que las dinámicas de la economía global también afectan sus decisiones.
La información aquí proporcionada está basada en datos hasta el 14 de julio de 2025 y no refleja posibles cambios ocurridos después de esta fecha.
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