No estaban todos los líderes del G-20, pero el encuentro ha generado resultados esperanzadores. El grupo que reúne a las principales potencias económicas mundiales celebró el martes una videoconferencia pensada para agilizar medidas capaces de paliar de forma inmediata la catastrófica situación en que vive la población en Afganistán.
El acuerdo de invertir 1.000 millones de euros, más 300 adicionales de Estados Unidos, se adopta en el marco de una acción multilateral con graves dificultades por delante que no deberían impedir una acción de carácter básicamente humanitario.


