Integrantes de colectivos de personas desaparecidas en la Ciudad de México han hecho un llamado urgente tras el hallazgo de al menos 219 restos en la zona de las lagunas de La Habana, un área situada en los límites de la alcaldía Tláhuac y el Estado de México. Este descubrimiento, realizado entre el 7 y el 10 de abril de 2026, ha levantado nuevas preocupaciones sobre la crisis de desapariciones en el país.
Durante una jornada de búsqueda que involucró a organizaciones como Una Luz en el Camino, Hasta Encontrarles CDMX, Mariposas Buscando Corazones y Justicia Nacional, así como a familias independientes, se logró documentar el descubrimiento de estos restos en un espacio que se considera de alto interés forense. En detalle, se localizaron 49 restos el martes, 29 el miércoles, 51 el jueves y 90 el viernes, reflejando la gravedad de la situación.
Los familiares de las personas desaparecidas expresaron la necesidad de continuar con estas jornadas de búsqueda, enfatizando la importancia de una colaboración efectiva entre las autoridades y los grupos de búsqueda. A través de un pronunciamiento conjunto, hicieron un llamado a la Comisión de Búsqueda de la Ciudad de México, a la fiscalía capitalina y al INCIFO para que los procesos de análisis e identificación de los restos se realicen con rigor técnico y total transparencia. Destacaron también el derecho de las familias a recibir información constante sobre los avances periciales, ya que la búsqueda de la verdad y la justicia son fundamentales.
El contexto de esta crisis es alarmante; hasta abril de 2026, México contabiliza más de 130,000 personas desaparecidas desde 2006. Los datos del gobierno dividen estas desapariciones en tres categorías: el 36% corresponde a casos sin datos suficientes para iniciar una búsqueda efectiva, el 31% incluye aquellos con indicios de actividad tras la desaparición, y el 33% abarca los casos sin actividad registrada hasta el momento.
Este nuevo hallazgo no solo subraya la urgencia de enfrentar la problemática de las desapariciones en el país, sino que también pone de manifiesto la indomable lucha de las familias que buscan a sus seres queridos en medio de la incertidumbre y el dolor. Como expresó uno de los colectivos, “las familias tenemos derecho a la verdad, a la justicia y a un trato digno”.
La atención sobre esta crisis necesita seguir creciendo y conviene que tanto la sociedad como las instituciones se unan en la lucha por la justicia, el respeto y la dignidad de las personas desaparecidas y sus familias. La búsqueda de la verdad no debe detenerse; cada hallazgo es una luz en medio de la oscuridad que rodea a cuántos siguen esperándolo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


