En México, el panorama energético eólico está experimentando importantes cambios. A partir de julio de 2026, un total de 4,424 megawatts de energía eólica, que representan el 54% de la capacidad operativa de esta tecnología en el país, funciona bajo un régimen de autoabastecimiento establecido por la normativa anterior a 2014. El gobierno ha puesto en marcha un plan para migrar estos permisos a un título de generación bajo el marco legal actual, brindando a los permisionarios—que abarcan el 4.5% de la capacidad eléctrica instalada en el país—una mayor certidumbre jurídica y tarifas de transmisión congeladas hasta 2028.
Hasta el 30 de junio de 2026, la Comisión Nacional de Energía (CNE) había registrado 220 permisos de autoabastecimiento, con una capacidad total de 7,925 megawatts. De esta cifra, 42 permisos (4,424 megawatts) corresponden a parques eólicos, muchos de los cuales se localizan en Oaxaca y otros estados como Baja California, Chiapas y Coahuila. Estos parques generan anualmente 15,402 gigawatts-hora, lo que se traduce en un 2.8% del total de la energía producida en el país.
El modelo de autoabastecimiento ha sido objeto de controversia desde la administración de Andrés Manuel López Obrador. Este sistema permitió que los permisionarios contaran con un número significativo de clientes—hasta 77,000—que se beneficiaban de tarifas preferenciales, lo que derivó en conflictos de mercado que afectaron a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), dejando en entredicho la normativa del sector.
Mauricio Herrera, director adjunto de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (Amdee), indicó que más de la mitad de la capacidad eólica en el país aún opera bajo la modalidad de autoabastecimiento. Actualmente, la capacidad instalada total de energía eólica es de 8,182 megawatts, según la CNE.
Entre diciembre de 2023 y finales de junio de 2026, la CNE ha tramitado 52 solicitudes para migrar permisos del marco regulatorio anterior. De estas, 15 corresponden a plantas de autoabastecimiento, 7 de ellas son eólicas. Recientemente, la CNE organizó un Taller Exploratorio de Repotenciación de Centrales Eólicas, donde especialistas discutieron mecanismos para la migración y optimización de proyectos.
La CFE, a través de su filial CFE Calificados, también brinda apoyo a las sociedades de autoabastecimiento que optan por migrar a la Ley del Sector Eléctrico. Este proceso de migración es voluntario y busca ofrecer certidumbre en el marco legal actual, además de simplificar trámites administrativos, evitando pagos de nuevos derechos o costos adicionales por obras de interconexión.
Los lineamientos del gobierno proponen seis modalidades de migración para participantes de esquemas previos, permitiendo a los centros de carga agruparse y convertirse en usuarios calificados. La CFE ofrece asesoría para facilitar esta transición, destacando la necesidad de optimizar el uso de recursos energéticos y asegurar un suministro más eficiente.
Este movimiento hacia la modernización y regulación del sector energético no solo es crucial para la estabilidad del mercado eléctrico, sino que también tiene implicaciones significativas para el desarrollo de la energía renovable en México. El futuro inmediato del sector eólico, con su capacidad para adaptarse a las nuevas regulaciones, marcará un capítulo importante en la transición energética del país.
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