En un ambicioso plan para transformar el sector energético de México, la secretaria de Energía, Luz Elena González, anunció que se prevé alcanzar una generación de 410,000 megawatts-hora en 2030. Esta cifra representa un incremento del 15.8% en comparación con los niveles de 2026. Durante una conferencia en el Palacio Nacional, la secretaria destacó que, en el ciclo de seis años, se espera un crecimiento de 16.4%, superior al 11.7% registrado durante la administración de Andrés Manuel López Obrador.
Para lograr estos objetivos, se planea añadir 32,475 megawatts (MW) a la capacidad instalada, alcanzando un total de 126,475 MW, lo que se traduce en un 34% más respecto a los poco más de 94,000 MW de 2025. Un elemento crucial de este crecimiento será la incorporación de energías renovables, que constituirá el 68.9% de la nueva capacidad, sumando 22,376 MW a través de tecnologías como la solar, eólica, geotérmica y biomasa.
Las inversiones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) serán fundamentales en este proceso, con un pronóstico de instalación de 11,896 MW, equivalentes al 36.6% de la nueva capacidad. En cuanto al sector privado, se anticipa que contribuirá con 6,750 MW, aproximadamente el 20% del nuevo flujo de energía. Además, una mezcla de asociación entre la CFE y empresas privadas podría sumar 13,830 MW, donde el 40% de la nueva capacidad sería responsabilidad del sector privado.
La magnitud de estas inversiones es considerable, alcanzando un total de 739,000 millones de pesos necesarios para la nueva capacidad durante la administración. Dentro de este monto, se estima que al menos 153,712 millones de pesos provendrán del sector privado.
Entre los proyectos estratégicos destacados por la directora general de la CFE, Emilia Esther Calleja Alor, se encuentran el Sistema Oasis en Mulegé, Baja California Sur, y la Central Fotovoltaica Rafael Galván Maldonado en Puerto Peñasco, Sonora. El primero combinará energía solar, almacenamiento en baterías e hidrógeno verde, mientras que la segunda se convertirá en la mayor central fotovoltaica del continente americano, alcanzando una capacidad de 1,000 MW.
Claudia Sheinbaum, presidenta de la República, calificó estos planes como un momento “histórico” para el país, enfatizando el cambio hacia un modelo energético menos dependiente de combustibles fósiles. “Por primera vez en la historia estamos con proyectos de 30,000 megawatts, y el 70% de ellos son renovables”, afirmó, marcando un punto de inflexión en la política energética del país.
En un contexto paralelo, se espera que en los próximos días, un comité científico presente un informe sobre la viabilidad de la extracción de gas natural mediante fractura hidráulica. Aunque se ha aclarado que el gobierno federal no tomará decisiones definitivas basándose únicamente en estos hallazgos, se prevé que el proceso se mantenga transparente y abierto al público.
Este conjunto de iniciativas refuerza la dirección de México hacia un futuro energético más sostenible, combinando la participación del gobierno y de la iniciativa privada, mientras se enfrenta el reto global del cambio climático y la transición hacia energías más limpias.
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