En la temporada 2024-25, el París Saint-Germain (PSG) se encuentra a un triunfo de lograr el primer triplete en su historia, que incluiría la Ligue One, la Copa de Francia y la UEFA Champions League. Este ambicioso objetivo parece más alcanzable que nunca, gracias a un equipo que ha mostrado una dinámica colectiva renovada, tanto en su plantilla como en su filosofía de juego.
Desde la llegada de la Autoridad de Inversión de Qatar en 2011, el PSG ha sido conocido por su gasto en jugadores de elite, como Zlatan Ibrahimovic, David Beckham, Neymar y Lionel Messi. Sin embargo, ha habido críticas por la falta de resultados significativos en competiciones internacionales. Este escenario comenzó a cambiar en 2020, cuando el equipo llegó a su primera final de Champions, aunque sucumbió ante el Bayern Múnich.
Ahora, se preparan para enfrentar al Inter de Milán en una final histórica, donde los parisinos son considerados favoritos debido a su notable rendimiento en equipo, superando la dependencia de individualidades. El analista Pepe Del Bosque destaca que, detrás de los grandes fichajes, se ha desarrollado una estrategia sólida que busca un equilibrio y una inversión inteligente.
Bajo la dirección de Luis Enrique, en su segunda temporada, el equipo ha adoptado un estilo de juego atractivo. La Liga de Francia fue conquistada con seis jornadas de anticipación y un récord de 84 puntos. Además, obtuvieron la Copa de Francia al vencer al Stade Reims 3-0, asegurando su 16° título en esta competencia.
En el torneo continental, el PSG comenzó de manera inestable, pero se recompuso en etapas posteriores, eliminando a importantes rivales como Liverpool y Arsenal. La gestión de Luis Enrique ha sido clave; él pidió paciencia en un momento en el que el equipo jugaba por debajo de sus posibilidades, pero su visión a largo plazo ha comenzado a dar frutos.
A pesar de la salida de jugadores estelares como Kylian Mbappé, el PSG ha sabido construir una plantilla con grandes talentos en ascenso, como Ousmane Dembélé y Gianluigi Donnarumma. Este enfoque en un juego colectivo más que en las actuaciones individuales ha llevado a comentarios favorables sobre la cohesión del equipo.
Con un plantel predominantemente joven, el PSG parece dirigido hacia un futuro prometedor. Se prevé que continúen enfocándose en el mercado local, buscando talentos emergentes que complementen y fortalezcan el equipo, un cambio significativo respecto a la búsqueda de grandes nombres.
La próxima final de la UEFA Champions League, programada para este sábado contra el Inter de Milán en el Estadio Allianz Arena de Alemania, es el escenario donde el PSG podría inscribir su nombre en la historia al convertirse en el primer equipo francés en ganar la Champions desde el Olympique de Marsella en 1993.
Como se observa, el PSG ha demostrado que un proyecto bien fundamentado y equilibrado puede llevarlos a alcanzar objetivos que antes parecían inalcanzables, y ahora están a un paso de lograr un histórico triplete. Sin lugar a dudas, este equipo ha evolucionado para convertirse en un verdadero contendiente en el fútbol europeo, dejando atrás la imagen de ser simplemente una colección de estrellas.
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