En un atractivo despliegue de poesía visual, el artista coahuilense Daniel Alcalá Guzmán establece un diálogo conceptual con Mathias Goeritz, una figura fundamental en la historia del arte y la arquitectura en México. Su proyecto, titulado Cartas a Werner Brunner, no solo rinde homenaje al legado de Goeritz, sino que también utiliza un enfoque innovador para explorar la relación entre el arte y la arquitectura a través de una serie de 30 obras elaboradas con materiales como papel recortado, vinil, oro y cemento.
Alcalá, nacido en Piedras Negras, Coahuila, en 1974, ha dedicado ocho años a la creación de esta exposición, incluyendo períodos de residencia en Guadalajara, la Ciudad de México y Madrid. La germinación de esta idea provino de su interés por el paisaje construido, impulsándolo a sumergirse en el estudio de la arquitectura moderna en México y las contribuciones de figuras destacadas como Luis Barragán y Félix Candela, hasta llegar a Goeritz.
La obra de Goeritz, conocido por su vanguardismo y espiritualidad, ha influido en Alcalá, quien busca capturar la esencia de la poesía visual. Este movimiento implica un juego entre la palabra y la imagen, donde el texto se transforma en un elemento visual. Su fascinación por la forma en que la palabra puede existir como imagen se traduce en creaciones que trascienden la mera representación verbal.
A través de estas ‘cartas visuales’, Alcalá dialoga con Goeritz sobre temas tan significativos como la arquitectura, el arte y la modernidad. Las piezas presentan innovadoras tipografías recortadas y superpuestas, creando un vínculo entre letras, sombras y volúmenes. Muestra de ello son las obras en papel Fabriano que juegan con las letras "W" y "M", representando a Werner y Mathias.
Además de las obras visuales, la exposición incluye libros críticos sobre Goeritz, como Mathias Goeritz: Modernist Art and Architecture in Cold War Mexico, de Jennifer Josten, y otros textos que examinan su influencia durante las décadas previas a los años 70. Estos textos ofrecen una perspectiva enriquecedora sobre su legado.
La exhibición, inaugurada recientemente y que estará abierta hasta el 28 de junio en el edificio Humboldt, busca no solo ofrecer una lectura personal del trabajo de Mathias Goeritz, sino también estimular a los visitantes a construir su propia interpretación. La propuesta de Alcalá enfatiza la ‘integración plástica’, fomentando la colaboración entre artistas y arquitectos, una práctica que Goeritz abogó con fervor durante su carrera.
Ya desde este año 2025, el evento es un llamado a la reflexión sobre cómo el arte y la arquitectura pueden unirse para formar un diálogo creativo y enriquecedor, algo que sigue siendo relevante en tiempos de cambio e introspección cultural.
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