En el creciente panorama del cine de terror, un nombre comienza a surgir con fuerza: Connor Storrie. Este prometedor director parece estar encaminado a seguir los pasos de otros cineastas que, como él, comenzaron su carrera en la plataforma de video YouTube. El reciente éxito en taquilla de varias producciones de terror resalta que muchos directores contemporáneos son, en esencia, creadores de contenido digital.
Desde el lanzamiento de Obsession de Curry Barker, aclamado en redes sociales, hasta el sorprendente ascenso de Backrooms de Kane Parsons —que en solo diez días se convirtió en la película más taquillera de A24—, el fenómeno de las plataformas sociales como incubadoras de talento cinematográfico es innegable. Esta tendencia se evidencia también en el éxito de Markiplier, un YouTuber de videojuegos que ha debutado en la gran pantalla con Iron Lung, una película que ha recaudado más de 50 millones de dólares.
Connor Storrie, quien ya es conocido por otros motivos, ha comenzado a dejar huella en el mundo del horror. Este talentoso individuo de 26 años ha estado publicando cortometrajes de terror en su canal de YouTube, conocido como Sin Monger. Recientemente, compartió uno de sus trabajos en una historia de Instagram con el intrigante mensaje: “Old to me, new to you.” El cortometraje, titulado Coax, fue creado en 2024 y ha capturado la atención por su singularidad.
Coax, grabado en blanco y negro, exhibe un estilo experimental y protagoniza a la amiga cercana de Storrie, Bailey Tait, quien interpreta a una mujer acechada por una criatura de tendones grasientos. La tensión se acentúa con la inclusión de una extraña escena en la que consume pescado crudo. A pesar de sus elementos inquietantes, el proyecto presenta un encanto lo-fi que evoca una nostalgia atemporal, recordando a aquellos primeros días de Internet que fascinaban a los jóvenes espectadores.
Desde que Storrie lanzó su canal hace dos meses, ha subido dos cortometrajes: además de Coax, también está Jerry the Ginger Eater, una mezcla de horror y comedia absurda, que narra la historia de un caníbal con un extraño apetito limitado a pelirrojos. En esta producción de 15 minutos, la escalofriante trama se complica cuando su plan se ve interrumpido por una inesperada resistencia de su víctima, lo que le lleva a descubrir que su cabello no es natural.
Las obras de Storrie presentan una estética distintiva que no solo amplifica el contenido, sino que también abre un diálogo sobre la evolución del cine de terror. En un momento donde el Internet se convierte en un puente para nuevas narrativas, el talento de estos jóvenes cineastas podría muy bien redefinir lo que entendemos por el género en la era contemporánea.
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