La era de la inteligencia artificial ha llegado a todos los rincones del país, y con ella, también ha llegado el impacto en los precios de la tecnología. A medida que los costos de los dispositivos electrónicos se elevan, la brecha entre lo que se pueden permitir los consumidores en otras regiones y en México se hace más evidente. Comprar un nuevo modelo de laptop o smartphone, que antes parecía sencillo, se ha transformado en un desafío considerable.
Los precios de productos de marcas reconocidas como Apple, Samsung, Dell y Lenovo han incrementado notablemente. Por ejemplo, una MacBook puede costar alrededor de 30 mil pesos, mientras que un iPhone supera los 40 mil. Para muchos, esto equivale a varios meses de trabajo, incluso si se prescinde de gastos esenciales como la comida o el alquiler.
Este fenómeno no se limita a un solo fabricante; es un reflejo de la creciente demanda de componentes electrónicos, que se utilizan no solo en dispositivos personales, sino también en potentes centros de datos que alimentan las operaciones de herramientas basadas en inteligencia artificial como ChatGPT, Meta y otros. La escasez de oferta en este contexto ha provocado un aumento en los precios, destacando un incremento de más del 6% en el costo de las computadoras hasta la fecha, después de una bajada de más del 30% desde antes de la pandemia.
De acuerdo con la consultora IDC, los envíos mundiales de computadoras cayeron un 20.1% en el tercer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior, alcanzando solo 62.7 millones de unidades. Este dato no significa necesariamente que las ventas estén cayendo, sino que hay una desaceleración en el suministro al mercado. Además, el pronóstico para el envío de smartphones tampoco es alentador: se prevé una caída de 16.7% para 2026, con un aumento significativo en el precio promedio global que pasó de 550 a 581 dólares, un incremento del 27.6%.
Compañías como Samsung han enfrentado dificultades. En su reporte de julio, se reportó una pérdida operativa de 700,000 millones de wones, equivalente a aproximadamente 480 millones de dólares, aunque sus ingresos anuales crecían. Esto se atribuye a los costos cada vez más altos de los componentes necesarios para la producción.
A pesar de este escenario sombrío para los consumidores, algunas empresas están viendo grandes beneficios. SanDisk, famosa por sus dispositivos de almacenamiento, ha triplicado sus ventas y multiplicado por siete sus ganancias en un año, cotizando ahora a un valor 14 veces mayor que el año anterior.
Frente a esta tendencia de aumento de precios, muchos consumidores pueden optar por soluciones más económicas, como reparar sus dispositivos en lugar de adquirir nuevos. La estabilización del poder adquisitivo en el país desde hace más de diez años agudiza esta necesidad. Este cambio de conducta puede beneficiar a los talleres de reparación y empresas pequeñas del sector, que están viendo una creciente demanda por sus servicios.
El futuro de esta tendencia es incierto, ya que la demanda por componentes también está impulsada por el crecimiento en la producción de automóviles eléctricos y robots destinados a diversas funciones. La inteligencia artificial está moldeando el rumbo del mercado tecnológico, y sus efectos se manifestarán en los años venideros. Con millones de dólares en inversiones, este nuevo enfoque tecnológico seguirá generando transformaciones en la economía global y local.
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Datos basados en información reportada originalmente por eleconomista.com.mx.






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