En medio de los majestuosos bosques de Santa María Atarasquillo, a poco más de 60 minutos de la bulliciosa Ciudad de México, se encuentra un lugar que está acaparando la atención en redes sociales, especialmente en TikTok, por su impresionante belleza, su rica historia y su atmósfera de tranquilidad: el Santuario de Nacelagua. Este sitio, poco explorado por el turismo convencional, es un verdadero tesoro que fusiona naturaleza, arquitectura simbólica y un legado espiritual profundamente arraigado en la comunidad local.
Los videos compartidos en plataformas digitales resaltan el esplendor de su domo, sus espejos de agua y las vistas panorámicas que ofrecen los bosques circundantes. Los visitantes destacan que el santuario es un refugio perfecto para desconectarse de la rutina diaria, respirar aire puro y reconectar tanto con la historia como con la espiritualidad otomí.
Un diseño lleno de simbolismo
Destacando por su impresionante domo en forma de media luna, símbolo de la Virgen de los Remedios, el santuario también cuenta con la Corona del Divino Rostro, un anillo sostenido por 12 columnas que evocan antiguos cerritos sagrados, donde tradicionalmente se invocaba salud y fertilidad. Fascinantes canaletas en la base de estas columnas dirigen el agua hacia espejos cristalinos, haciendo alusión a las diosas acuáticas, como La Tlanchana de Metepec. Este hermoso detalle no solo deleita a los creyentes, sino que también cautiva a los amantes del arte y la arquitectura.
Arte que cuenta historias
El interior del santuario no se queda atrás. Un mural en blanco y negro que adorna el domo ilustra la Fiesta de la Virgen de los Remedios, con escenas vibrantes que representan la llegada de los compadritos y la elaboración del mandadito. Asimismo, una escultura de madera del artista Mauricio Tello rinde homenaje a los guardianes del bosque y a los hongos que prosperan en la región, reforzando esa conexión íntima entre la naturaleza y la fe.
La leyenda de Nacelagua
Cuenta la leyenda que la Virgen de los Remedios se manifestó en un manantial de este lugar, solicitando que se le dedicara una festividad. Desde entonces, cada primer domingo de septiembre tiene lugar una memorable procesión que incluye misa y un convivio festivo. Algunos historiadores sugieren que la construcción del santuario está influenciada por los Carmelitas Descalzos, lo cual explicaría la presencia de un obelisco y puentes de piedra de diseño colonial.
Cómo llegar en transporte público
Para aquellos interesados en visitar el Santuario de Nacelagua, se propone iniciar el trayecto desde la estación de metro Tacubaya. La ruta varía, pero es importante tener en cuenta que viajar en transporte público puede implicar un tiempo de llegada más prolongado en comparación con un vehículo privado.
Según Google Maps, el trayecto puede ocupar aproximadamente dos horas y media por transporte público. Un posible recorrido incluye tomar el camión de la ruta Tacubaya-Tinajas hasta la Unidad Médica Cuajimalpa, y luego transbordar al camión Chapultepec-Salazar hasta Av. del Ferrocarril. Posteriormente, se debe cambiar al camión Huixquilucan-Marquesa Cañada y bajarse en Trote Largo, seguido de una caminata de aproximadamente 24 minutos para alcanzar el santuario.
Este destino emergente se presenta como una invitación a la exploración a través de la naturaleza, la espiritualidad y la cultura local, prometiendo una experiencia enriquecedora para quienes buscan conectar con su entorno y tradiciones.
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