Nico Laprovittola, con sus 36 años, y Ricky Rubio, que tiene 35, sorprendieron en la final de la Supercopa Endesa, evidenciando que en el baloncesto actual, la edad no es un impedimento para destacar. Laprovittola se mostró como el protagonista indiscutible del partido, exhibiendo su talento y capacidad decisiva, un reflejo de cómo la Liga Endesa está redefiniendo su enfoque hacia los jugadores veteranos.
En esta competición, que en la temporada 2026-27 cuenta con 240 jugadores inscritos, sorprende que 71 de ellos tienen 30 años o más, lo que representa casi un 30% del total. Además, hay 20 jugadores que han superado los 35. Aunque la juventud prevalece con 169 jugadores menores de 30 años, la presencia de veteranos es ahora un elemento común y no una excepción.
La imagen de Laprovittola y Rubio en la Supercopa no es simplemente un evento aislado; es un símbolo de un cambio de paradigma. Los jugadores experimentados no solo aportan liderazgo y minutos de descanso, sino que son capaces de marcar la diferencia en los partidos. La longevidad en el baloncesto moderno se debe en gran medida a la evolución en la preparación física y el entendimiento sobre nutrición y recuperación. Albert Oliver, un exjugador que se retiró a los 43 años, destacó que este conocimiento ha permitido a los deportistas extender sus carreras y mantener un alto nivel de rendimiento.
Desde otra perspectiva, Álex Mumbrú, entrenador de la Virtus Bolonia, refiere que antes era habitual retirarse a los 35 años, pero las mejoras en el acondicionamiento físico han cambiado este escenario. Hoy, un jugador veterano tiene las herramientas y técnicas para gestionar mejor su cuerpo, prolongando así su tiempo en la cancha. Además, hay una tendencia a que los jugadores no necesiten replicar su juventud; es posible adaptarse a perder explosividad a cambio de una mejor comprensión del juego, priorizando la estrategia y la colocación.
Los nombres de jugadores como Huertas, Llull, Tomic, Campazzo, Shermadini y, por supuesto, Laprovittola y Ricky Rubio, son solo algunos ejemplos de cómo la Liga Endesa se está reinventando. En un ambiente donde la capacidad física y la inteligencia en el juego son cruciales, la edad se convierte en un mero dato secundario. Tal como dijo Txus Vidorreta, actual entrenador del Unicaja: “Mientras estén a tope no vamos a mirar el DNI”.
Esta evolución no solo interesa a los aficionados, sino que también plantea nuevas posibilidades para el futuro del baloncesto. La liga, lejos de agotarse, se reinventa constantemente, invitando a los veteranos a permanecer como figuras clave en la competencia. Las cifras y el rendimiento evidencian que mientras haya pasión, dedicación y un cuerpo que resista, la edad se convierte en un número más que no entorpece el camino hacia el éxito.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2026/09/Michoacan-por-Huracan-Polo-Categoria-1-SEE-Cancelo-Clases-22-75x75.png)
