el sector energético de Nuevo León enfrenta un desafío crítico: una alarmante falta de talento especializado. Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y del Clúster Energético del estado revela que siete de cada diez empresas tienen dificultades para encontrar personal con la preparación adecuada. Esta situación no se debe a una escasez de talento per se, sino a una serie de factores que limitan el desarrollo del sector, como la falta de especialización y una formación académica insuficiente.
Los resultados del análisis destacan que un 46.4% de las empresas subraya la carencia de perfiles especializados como la principal dificultad, seguida por un 30.4% que menciona deficiencias en la formación académica y un 12% que apunta a la insuficiencia en la capacitación laboral. Solo un pequeño 3.6% atribuye el problema a la falta general de talento disponible.
Además, hay una creciente necesidad de técnicos especializados y profesionales con estudios avanzados para cubrir diversas funciones en la industria. Los técnicos son los más difíciles de encontrar, presentando un desafío para el 29.8% de las empresas encuestadas, mientras que la búsqueda de egresados de posgrado y especializaciones se presenta para un 20.2% y la de ingenieros en energía para un 19%. Adicionalmente, se observa que las certificaciones internacionales son cada vez más valoradas en un mercado que demanda competencias específicas.
La investigación también identifica áreas críticas donde las empresas luchan por cubrir posiciones técnicas y operativas, especialmente en sectores como mantenimiento e instrumentación. Un 25% de las empresas reporta obstáculos relacionados con regulaciones, lo que añade una capa de complejidad al mercado eléctrico. Las carencias se extienden a campos emergentes como la innovación, la comercialización, la investigación y el diseño.
El contexto académico no escapa a la crítica: los programas actuales son vistos como excesivamente teóricos, carentes de práctica real y desvinculados de las normativas y tecnologías vigentes. Esta desconexión enfatiza la urgencia de rediseñar la formación hacia modelos más prácticos, como la educación dual y programas técnicos especializados.
Para abordar estas necesidades, el estudio propone fortalecer la oferta educativa a través de diplomados especializados, becas con financiamiento, y la promoción de un sistema educativo dual. En el desarrollo de talento energético, se enfatiza la importancia de movilizar capital humano calificado para satisfacer las demandas actuales y futuras de los sectores de hidrocarburos, electricidad y consumo industrial.
Las acciones recomendadas incluyen la creación de programas de formación flexibles, como microcredenciales y cursos in company, así como el fortalecimiento de las habilidades blandas que son esenciales en el ámbito laboral. Además, se sugiere la creación de una plataforma estatal de talento energético y un Observatorio de Talento Energético para facilitar la colaboración entre industria, academia y gobierno.
Los autores del estudio incluyen a profesionales del Clúster Energético y consultores especializados en investigación y análisis de datos, quienes han identificado estas problemáticas en una muestra representativa de alrededor de 100 empresas, gobierno estatal y academia.
Con la información disponible hasta la fecha de publicación original (2025-08-18), es esencial que tanto el sector educativo como el empresarial colaboren para cerrar estas brechas de talento a fin de impulsar la competitividad del sector energético en Nuevo León.
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