La cuarta ronda de negociaciones del T-MEC, inicialmente programada para la semana del 21 de septiembre, ha sido aplazada y podría llevarse a cabo el 28 y 29 de septiembre. La incertidumbre sobre si este retraso es una señal positiva o negativa es palpable. Donald Trump ha anticipado un gran acuerdo comercial entre México y Estados Unidos, pero la credibilidad de estas afirmaciones se ve cuestionada, especialmente ante la continua tensión en la relación bilateral.
Recientemente, se llevó a cabo una llamada telefónica entre Claudia Sheinbaum y el presidente de Estados Unidos. Fuentes indican que esta conversación no fue la más cordial de las 18 interacciones previas. Lamentablemente, la relación económica se encuentra cada vez más condicionada por la agenda de Seguridad y las presiones del calendario electoral estadounidense.
México y Estados Unidos continúan con dos negociaciones paralelas, pero la relación entre Canadá y Trump ha empeorado considerablemente. El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha buscado acercarse a la Unión Europea, contemplando incluso un estatus de miembro asociado, similar al que posee Noruega. Esta estrategia ha provocado amenazas por parte de la Casa Blanca, que ha insinuado la posibilidad de aranceles adicionales o la suspensión del comercio con Europa.
Aunque el comercio entre México y Estados Unidos ha registrado avances significativos, el estancamiento en el intercambio con Canadá no necesariamente implica beneficios para México. La consolidación de México como el principal socio comercial de Estados Unidos se produce en un contexto de deterioro institucional en la región. Factores como la desconfianza y la incertidumbre no se reflejan en las cifras comerciales, pero tienen un impacto profundo en la dinámica económica.
El T-MEC podría describirse como un “acuerdo zombie”, ya que lo estipulado en el papel es susceptible de revisión arbitraria por parte del equipo de Trump. La administración actual parece ignorar que se trata de un acuerdo entre tres países en condiciones de igualdad. Esta arbitrariedad significa que cualquier cuestión no comercial puede infiltrarse en las negociaciones en cualquier momento, desde temas de migración hasta procedimientos contra políticos mexicanos vinculados al narcotráfico.
Dentro de este panorama, tres figuras clave en la Casa Blanca, Howard Lutnick, Jameson Greer y Peter Navarro, tienen el poder de obstaculizar cualquier acuerdo. Ninguno de ellos defiende el libre comercio, y todos coinciden en que los socios comerciales de Estados Unidos han abusado de su posición. Este grupo manifiesta un resentimiento especial hacia el déficit comercial, que alcanzó los 196,000 millones de dólares con México el año pasado y ha seguido aumentando, llegando a 26,310 millones de dólares en julio de 2026.
En la próxima ronda de negociaciones, los temas en discusión incluirán las reglas de origen del sector automotriz y los aranceles impuestos por Estados Unidos a productos mexicanos como el acero y el aluminio. La Casa Blanca busca elevar el contenido norteamericano en los vehículos fabricados en la región, un enfoque que contradice el espíritu del T-MEC. En la visión de Trump, el acuerdo se convierte en un espacio donde se pueden mezclar y negociar temas comerciales y no comerciales.
La incertidumbre en relación con el T-MEC ha afectado de manera contundente a la industria automotriz mexicana. Un aspecto crucial a observar no es solo el comercio, sino las nuevas inversiones anunciadas para México, que han comenzado a disminuir debido a la falta de claridad en las reglas. La industria automotriz, caracterizada por sus márgenes reducidos, ha prosperado gracias a la complementariedad entre Canadá, Estados Unidos y México.
La situación actual vislumbra un panorama diferente al de épocas anteriores. La red industrial que se desarrolló a partir del TLCAN presenta ahora debilidades significativas. Mientras Trump sigue creyendo que saldrá ganando en este nuevo escenario, los datos indican que América del Norte pierde competitividad frente a China. Así, el futuro del T-MEC permanece incierto, y con él, el rumbo económico de la región.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


