La Casa Blanca se enfrenta a las redes sociales debido a la información falsa y el efecto mortal que tiene entre la población que opta por no vacunarse contra la covid-19. Con los casos de coronavirus en Estados Unidos subiendo y las tasas de vacunación estancadas, la Administración de Joe Biden considera que en estos momentos la crisis del coronavirus se ha transformado en una pandemia de “personas no vacunadas”.
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Cuando dejaba la Casa Blanca para volar a Camp David (la residencia de descanso presidencial), el mandatario de Estados Unidos se acercó este viernes al micrófono de un reportero que le preguntó cuál era su mensaje para las plataformas como Facebook. Biden fue muy explícito: “Están matando gente”. A continuación de esas palabras, Biden se dio media vuelta y se dispuso a embarcarse en el Marine One, el helicóptero que usa el presidente.
La Administración demócrata ha decidido aumentar la presión sobre Silicon Valley, para que se haga cargo de la información falsa y perniciosa que sobre todo propaga una docena de personas a los que se apoda como “los 12 de la desinformación”. Según dijo el pasado jueves la jefa de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, “alrededor de 12 personas son las que están produciendo un 65% de la información fraudulenta contra las vacunas en las plataformas de las redes sociales”.
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La estadística aportada por la portavoz del presidente proviene de la organización Centro para Contrarrestar el Odio Digital (CCDH, siglas en inglés), quien en marzo pasado ya había reclamado tanto a Facebook como Twitter que cerraran todas aquellas páginas que eran administradas por esa docena de personas. Entre esos “doce” se encuentra Robert F. Kennedy, sobrino del presidente, John F. Kennedy, e hijo del hermano del anterior, quien también murió asesinado cuando optaba a la presidencia.
El abogado medioambiental, de 67 años, vio cómo el pasado febrero Instagram cerró su cuenta. Entonces, un portavoz de Facebook, que es propietario de Instagram, declaró que se eliminaba la cuenta del controvertido activista antivacunas “por compartir repetidamente afirmaciones desacreditadas sobre el coronavirus o las vacunas”. Sin embargo, Kennedy todavía puede utilizar Facebook, donde tiene más de 300.000 seguidores, para diseminar sus opiniones.


