En un reciente operativo militar, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) llevó a cabo un ataque de precisión el 19 de junio de 2026 en el noroeste de Siria, que resultó en la muerte de Ali Husayn al-’Ulaywi, un alto líder del Estado Islámico (EI). Este ataque se inscribe en la estrategia de Washington para eliminar a los terroristas que representan una amenaza para los ciudadanos estadounidenses, tanto dentro como fuera del país.
Según el comunicado de Centcom, esta operación fue coordinada con “socios regionales” y responde a un aumento de las acciones estadounidenses en Siria después de que tres estadounidenses murieran en diciembre de 2025. El almirante Brad Cooper, comandante del Centcom, destacó el firme compromiso de las fuerzas estadounidenses para erradicar los remanentes de ISIS y asegurar su derrota definitiva.
Desde la revocación del control territorial del EI en 2019, el Ejército de Estados Unidos ha intensificado sus bombardeos en Siria como parte de la ‘Operación Ojo de Halcón’, iniciada por el presidente Donald Trump el 19 de diciembre de 2025. Esta operación fue una respuesta directa a la muerte de dos soldados estadounidenses y un intérprete en un ataque yihadista en Palmira. Según Centcom, los bombardeos tienen como objetivo destruir infraestructuras y depósitos de armas del EI, buscando así prevenir futuras ofensivas contra estadounidenses y sus aliados.
El ataque del 13 de diciembre de 2025, que se tradujo en la muerte de tres estadounidenses, marcó un hito significativo, llevando a las fuerzas estadounidenses a realizar operaciones continuas en el norte y noreste de Siria. La batalla contra ISIS no ha terminado; aunque el grupo terrorista ha perdido una significativa cantidad de territorio, todavía cuenta con células activas responsables de recientes ataques.
A medida que Siria se encuentra en un proceso de transición política, tras la caída del régimen de Bashar al Asad en diciembre de 2024, el Estado Islámico ha intensificado sus operaciones en un intento por recuperar influencia. En este contexto, el portavoz del EI, Abu Huzaifa al-Ansari, emitió un llamado a sus seguidores en febrero de 2026 para atacar objetivos occidentales y judíos, lo que refuerza la consideración de que la amenaza persiste a pesar de las significativas pérdidas territoriales del grupo.
Mientras tanto, el Centcom continúa reafirmando su compromiso de proteger tanto el territorio estadounidense como a sus aliados en la región. Las operaciones militares recientes, que han resultado en la captura o muerte de al menos 50 miembros del EI, subrayan la postura decidida de Estados Unidos ante una amenaza que se niega a desaparecer.
En conclusión, el ataque contra Ali Husayn al-’Ulaywi y las subsecuentes operaciones en Siria son un recordatorio claro de los desafíos que enfrenta la comunidad internacional en la lucha contra el terrorismo. A pesar de las victorias del pasado, la lucha contra el extremismo sigue siendo una prioridad, y los esfuerzos deben continuar para evitar que células durmientes del EI realicen nuevos atentados.
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